24/04/2020
Hoy volvemos con Terapia en Serie.
📺 Las series están siendo grandes aliadas (o enemigas, por aquello del binge watching) durante el confinamiento. Me habéis preguntado si he visto la nueva serie de Netflix, Freud, y sí, la he visto. Tenía mis reticencias sobre incluirla o no en esta sección pero la realidad es que Freud forma parte del imaginario colectivo de lo que es la psicoterapia así que vendrá bien aclarar algunas cosillas. ¡Allá vamos!
▪️ El protagonista es un Sigmund Freud en los albores de su carrera. Trabaja en un hospital de Viena mientras trata de convencer a sus superiores del poder de la hipnosis, un método revolucionario aprendido con Charcot pero que en la época fue recibido con escepticismo por gran parte de la comunidad médica. La serie, que parece ser biográfica en los inicios del primer capítulo, se torna en un oscuro thriller policíaco con tintes de fantasía gótica.
👍🏻 Nos gusta: Ver a un Freud joven e inexperto luchando contra la opinión pública nos da una idea de que los inicios no son sencillos. También resulta interesante cómo retrata la inserción en la sociedad de la histeria como una losa sobre la emocionalidad femenina, un retrato del machismo que impregnaba la medicina de la época que ya hemos visto en otras producciones (como en Hysteria o en Un método peligroso). El nombre de los capítulos, con conceptos clave en el cuerpo teórico de Freud, resulta muy atractivo. Finalmente, nos encanta cómo muestran la metáfora de la mente y el subconsciente como una casa con diferentes estancias, brillante.
👎🏻 No nos convence: La idea que transmite del trance hipnótico, que comienza siendo una farsa y termina siendo un poder sobrenatural, no tiene nada que ver con la realidad (de esto os puede hablar muy bien nuestra compañera Paula Igartua Psicóloga). La serie alimenta las ideas místicas que hay en torno a la hipnosis. Por otro lado, nos enseña un Freud bastante incapaz a nivel terapéutico, entendemos que la idea es retratar a un antihéroe pero en algunos momentos lo logran tan bien que pierde interés. En general se exagera todo tanto que es mejor olvidar la parte biográfica para disfrutar la trama.