12/03/2026
Ayer cumplí 45 años y, como cada año, ese día se convierte para mí en un día de reflexión.
Este cumpleaños decidí celebrarlo en Oaxaca junto a mi familia. En realidad pensaba que también lo celebraría con mi hija, pero finalmente no fue así. Te eché mucho de menos.
Aun así, la vida tenía preparado otro escenario para este cumpleaños.
Este año lo he celebrado lejos de mi familia de origen y lejos de parte de mi familia escogida, pero al mismo tiempo lo he celebrado muy cerca de mi familia oaxaqueña… que es la leche.
Ayer lo celebramos a lo grande, como saben hacerlo aquí… y como a mí me gusta: rodeada de personas que me quieren y a las que quiero. Gracias por las mañanitas, por las velas, por cada risa compartida, por la buena comida de Oaxaca que siempre es una fiesta para el cuerpo y para el alma.
Y cómo no… mi gran maestro y amigo , con su familia, y mi gran amiga me llevaron a uno de los mejores restaurantes de Oaxaca. Allí comí uno de los platos más ricos que existen: el famoso mole. Una experiencia que no solo se come, se vive.
¡Os quiero a rabiar!!!
Laura