19/01/2026
Este fin de semana hemos trabajado polaridades de la mano de
No como una idea.
No como una teoría abstracta.
Sino llevándolas a la vida cotidiana.
Las polaridades están en lo simple, en lo diario, en lo humano:
en cómo vivimos, sentimos y nos relacionamos.
A veces me siento fuerte…
y otras, vulnerable.
Hay momentos en los que me siento segur@…
y otros en los que aparece la inseguridad.
Puedo estar en contacto, disponible, abierta…y también necesito retirarme y descansar.
Hay días de alegría…y días de tristeza.
Momentos de calma…y momentos de rabia.
Desde la mirada gestáltica entendemos que el conflicto no está en tener polaridades.
El conflicto aparece cuando me identifico solo con una y pierdo contacto con la otra.
Entonces me polarizo.
Me quedo fij@.
Y dejo de escuchar lo que el momento necesita.
El trabajo consiste en darme cuenta de cómo me muevo entre mis opuestos,
reconocerlos como partes de mí
y aprender a encontrar un punto más centrado desde el cual elegir.
Ese centro no es neutralidad ni indiferencia.
Es equilibrio vivo.
Es poder estar en contacto sin perderme
y retirarme sin desconectarme.
Cuando puedo sostener mis polaridades,
mi energía se ordena, mi cuerpo se relaja
y aparece una sensación más profunda de paz.
Eso también es Gestalt.
Y eso, en grupo, se aprende. 
Gracias Palma por tu cuidado y profesionalidad y gracias a todo el grupo por su entrega al trabajo. 🫂
Seguimos…