21/01/2026
Hoy no solo lloramos a las víctimas.
Lloramos por un sistema que olvida que destruyen cuerpos, a una familia y una vida entera.
Lloramos por decisiones tomadas sin Alma, lloramos por una sed de poder y por un alto nivel de corrupción que lo consiguen a costa de vidas humanas.
Este lazo negro no es solo por quienes ya no están, sino por quienes no deberían haber mu**to por actos negligentes y corruptos.
Es un gesto de duelo, porque cuando la vida se convierte en estadística, algo muy profundo se rompe.