23/01/2026
Hablemos de todo lo que no se ve…
De inyecciones, esperas, duelos silenciosos, decisiones difíciles.
Y lo difícil que es no compararse en redes...
Cuando opinamos sobre tratamientos, tiempos o elecciones que no nos pertenecen…
Compararse duele.
Pero juzgar duele aún más.
Porque convierte un proceso íntimo en un juicio público.
Y añade culpa donde ya hubo suficiente carga emocional.
Cada familia llega como puede. Con las herramientas que tiene. Con la historia que arrastra.
En fertilidad, no hay atajos,
ni méritos, ni medallas.
Solo caminos distintos
que merecen respeto.
¿No crees? ¿Cómo te sientes al ver estos procesos que no son el tuyo en redes?