24/11/2025
Romana Kryzanowska fue una de las discípulas más cercanas a Joseph Pilates, y su papel fue decisivo para preservar la integridad del método tras la muerte del creador.
Formada directamente bajo su supervisión en el estudio de Nueva York, Romana asumió la responsabilidad de transmitir no solo los ejercicios, sino también la lógica y la filosofía que sostenían todo el sistema.
Ella entendía que el Pilates no era una secuencia de movimientos, sino una forma de entrenar la mente a través del cuerpo.
Su enfoque combinaba disciplina técnica y sensibilidad humana, algo que Joseph siempre consideró indispensable para lograr resultados reales.
Gracias a Romana, el Pilates Clásico se mantuvo fiel a sus raíces: precisión, control y respeto por la biomecánica natural del cuerpo.
Su legado sigue vivo hoy en cada estudio que enseña con método, coherencia y propósito.