02/09/2021
Ayer tuve un paciente que, radiografía de por medio, vino diagnosticado de esguince de tobillo.
Llevaba tres semanas y no había mejorado.
Tras explorar y hacer una ecografía se detectó una fractura de quinto metatarsiano ( primera foto).
En ocasiones una fractura o fisura en un hueso puede pasar desapercibida en una radiografía, con el consiguiente riesgo de realizar un tratamiento incorrecto.
Aunque la ecografía no es el método de elección para identificarlas, en ocasiones podemos salir de dudas con esta técnica, y derivar en caso de sospecha, al traumatólogo.
Las que más frecuentemente me encuentro, en las que la ecografía es muy sensible, son: fracturas de rótula, de troquíter, de metatarsos, de costillas, o de maleólo peroneo.
La ecografía puede ser una herramienta maravillosa para valorar y seguir la evolución de lesiones óseas