04/01/2026
Si relajarte se siente como una obligación, no es por ahí.
La meditación y cualquier otra práctica no son para relajarte.
Son para conectarte.
Para escuchar lo que pasa en tí
en lugar de tocarlo.
Porque cuando hay enfado,
no necesito relajarme:
necesito escucharlo.
Darle espacio.
Atender lo que pide.
Y cuando eso ocurre,
La relajación llega sola.
No la busco.
No la fuerzo.
Aparece como consecuencia.
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¿Con que intención meditas o haces otras prácticas?
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