04/02/2026
Hoy 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer. Con este motivo y, en concordancia con FECMA y las 48 Asociaciones que formamos parte de ella:
• Sumamos nuestra voz para apoyar la movilización de la comunidad mundial, lograr avances oncológicos y reducir el impacto de esta enfermedad; promover la investigación y promover la mejora de servicios.
• Insistimos en poner a las personas en el centro de la atención. Todos/as somos potencialmente personas en riesgo, pero somos más que una enfermedad, más que una estadística y más que un número o un diagnóstico médico.
• Debemos poder hablar siempre de una atención integral donde el paciente sea el protagonista del proceso, y desde la empatía, poder satisfacer de la mejor manera posible las necesidades de cada persona y avanzar para obtener los mejores resultados.
• Pedimos a los gobiernos y autoridades sanitarias que manifiesten su preocupación real por mejorar la equidad en salud; faciliten el acceso a los servicios oncológicos; colaboren activamente en reducir los factores de riesgo, en crear entornos favorables y en incentivar hábitos de vida saludables; ue, desde su responsabilidad, hagan posible que los servicios sociosanitarios dispongan de los medios humanos y materiales para reducir la incidencia y la mortalidad por cáncer. Invertir en investigación e innovación es desear un futuro libre de cáncer.
• Todos los países debieran reconocer el acceso a la sanidad como un derecho universal garantizado por sistemas públicos de salud de calidad y sostenibles.
• El cáncer es una enfermedad grave y desearíamos que la atención oncológica fuera abordada de manera personalizada por todos los involucrados.
• El movimiento asociativo de mujeres con cáncer de mama en todas sus fases defiende y está comprometido desde su constitución con una sanidad pública de cobertura universal y de calidad, incluyendo el acceso a los servicios oncológicos, prestando especial atención a los casos de metástasis en oncología por su especial complejidad.
• Trabajemos para tomar conciencia de cómo cada experiencia con el cáncer es única.