25/01/2026
No todo lo que ocurre es personal, aunque a veces lo vivamos así.
Las palabras, actitudes y silencios de los demás suelen estar atravesados por sus propias experiencias, heridas, miedos e inseguridades. Y aunque impacten en nosotros, no siempre hablan de nuestro valor ni de quiénes somos.
Aprender a diferenciar qué nos pertenece y qué no es un proceso clave en la salud emocional. No se trata de dejar de sentir, sino de dejar de cargar con todo. No todo merece una explicación, una respuesta o una culpa.
Que alguien te critique no te define.
Que alguien no te elija no te invalida.
Que alguien se aleje no significa que hiciste algo mal.
Poner límites emocionales, soltar la necesidad de agradar y dejar de tomarte todo como un reflejo de ti también es autocuidado. A veces, proteger la paz implica aceptar que no puedes controlar cómo te ven los demás, pero sí cómo te tratas a ti.
Tu valor no depende de la mirada ajena, sino del vínculo que construyes contigo. 🌱