05/03/2026
Hay una palabra muy sencilla que puede cambiar el ambiente en un equipo.
Y casi siempre la usamos menos de lo que deberíamos.
Se llama “gracias”.
Seguro que cuando eras pequeño escuchaste muchas veces a tus padres decir: “di gracias”.
En aquel momento parecía solo una cuestión de educación. Pero hoy sabemos que la gratitud tiene un impacto real en nuestro hashtag : mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y fortalece nuestra conexión con otras personas.
El psicólogo Philip C. Watkins observó que las personas que experimentan más gratitud también sienten más esperanza, felicidad y vitalidad, y menos emociones como resentimiento o envidia.
👉 Y esto tiene mucho que ver con el trabajo.
En muchas organizaciones prestamos muchísima atención a lo que no funciona: errores, problemas, desviaciones, objetivos que no se han cumplido...
Pero también pasan muchas cosas que sí funcionan… y muchas veces pasan desapercibidas.
Un gracias sincero puede parecer algo pequeño, pero tiene un efecto enorme en el clima del equipo, en el compromiso y en cómo se sienten las personas en su trabajo.
Por eso el agradecimiento también es una habilidad de liderazgo.
Algunas formas sencillas de cultivarlo en el día a día: 👇
• empezar las reuniones compartiendo algo que esté funcionando bien
• reconocer el trabajo de alguien cuando lo merece
• incluir mensajes de agradecimiento en correos o comunicaciones
• empezar un feedback señalando algo que valoras de la persona
A veces buscamos herramientas muy sofisticadas para mejorar el ambiente en los equipos y olvidamos algo muy básico.
El poder de un “gracias” es mucho mayor de lo que parece.
¿Recuerdas alguna ocasión en la que un “gracias” haya marcado la diferencia en el trabajo?