17/02/2026
El camino no siempre es luz.
A veces es tormenta.
A veces es derrumbe.
Hay versiones de nosotros que deben morir
para que otras puedan nacer.
Morimos cuando soltamos el personaje.
Renacemos cuando recordamos quiénes somos.
Cada caída limpia.
Cada pérdida revela.
Cada tormenta nos acerca un poco más a nuestra esencia.
Y en ese viaje —entre muerte y resurrección—
aprendemos que la verdadera plenitud
no está en sostener el ego…
sino en regresar al Ser. ✨