22/02/2021
La primera mención de la palabra praná aparece en el Rigveda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), donde significa ‘respiración’ en el sentido de ‘vida’.
"El aire y el oxígeno que hay en el prana pueden considerarse como sus manifestaciones, pero no constituyen el prana en sí mismo. El prana es más sutil, más fundamental que cualquier tipo de gas".[2]
praná já: ‘matar la vida’.
praná niján: ‘destruir la vida’, matar.
praná much: ‘privar de la vida’, matar.
praná paritiash: abandonar la vida, morir.
praná raksa: ‘salvar la vida’.
tuam me praná: ‘tú, para mí, la vida’
Según la medicina del Ayurveda y el yoga, el praná (‘aire inspirado’) fluye a través de una red de canales llamados Nadís, que están distribuidos por todo el cuerpo, se dice que está asociado con la red de arterias y venas aunque esto no ha sido comprobado
Según la Chāndogya Upaniṣad (texto en sánscrito de mediados del I milenio a. C.), el aire inspirado ―no se habla allí de «fluido magnético»― circula por tres nadís (‘tubos’ en idioma sánscrito):
Susumná: tubo central, este canal va desde el Mūlādhāra (el primer chakra ubicado entre los genitales y el ano) hasta el Sahasrara (el séptimo y último chakra ubicado en la coronilla).
Ida: es el canal que va desde el lado izquierdo del cuerpo, y a su vez del Susumná, pasa por cada chakra alternando de lado a lado, y llega hasta el Sahasrara.
Pingalá: es el canal que va desde el lado derecho del cuerpo, y a su vez del Susumná, pasa también por cada chakra alternando de lado a lado, y llega hasta el Sahasrara.
En las prácticas del pranayama, el "Nadi Shodan" (que consiste en ir tapando con el dedo anular y pulgar consecutivamente una y otra fosa nasal, mientras se inspira y espira) permite que el praná fluya mejor por el cuerpo, y se eliminan los bloqueos en los Nadis, así como la eliminación de toxinas de la sangre. Con la aparición de la medicina Ayurveda (hacia el siglo IV a. C.) se pudo conocer más del interior del cuerpo humano.