02/01/2026
Seguimos reflexionando sobre el Nuevo año y el Viejo:
Para Krishnamurti, el “Año Viejo y Año Nuevo” no iba sobre rituales externos o promesas de cambio para el futuro, sino sobre una transformación radical e inmediata al comprender y soltar lo viejo (el pasado con sus condicionamientos) y así, enfrentar o abrirnos a lo nuevo con una mente fresca, sin depender de calendarios mágicos.
Jiddhu, nos invita a tratar de entender que el “año nuevo” no es verdaderamente “nuevo” si dejamos que nuestra mente sigue atrapada en patrones antiguos.
Soltar el año viejo y despedirnos de él, es abrirnos a la comprensión profunda y liberadora para intentar vivir un nuevo año desde un estado de frescura constante, en lo que todo es nuevo.
La Perspectiva de Krishnamurti sobre el “Año Nuevo” era una idea de (mente vieja vs mente nueva).
* Lo Viejo: Son los residuos de la experiencia pasada, las creencias, prejuicios y hábitos que absorben lo nuevo y lo destruyen, creando un ciclo de repetición.
* Lo Nuevo: Es la capacidad de enfrentar cada momento sin la carga del pasado, con una mente que no se aferra a lo conocido, lo cual es libertad y alegría.
Dividir la vida en “ayer, hoy y mañana” es una trampa. El “año nuevo” es otra idea, una ilusión psicológica y de esperanza que perpetúa la vieja forma de ser.
El enfoque de Krishnamurti me recuerda en cierta forma a los rituales de la Noche Mágica de San Juan donde quemamos lo viejo, lo que ya no suma o aporta, en el fuego 🔥 de las hogueras.
Jiddhu, nos invita a usar el fin de año no para desear un futuro mejor, sino para hacer una pausa y mirar honestamente nuestra propia mente, y tratar de disolver lo que ya no sirve para nacer de nuevo en cada instante, libre de las cadenas del tiempo, la memoria, de la condicionalidad del Viejito Yo 🫠