La Atención al presente

La Atención al presente La atención al presente es un enfoque intencionado de la atención, que nos permite observar consciente y plenamente el ahora.

Visión

Las personas y la sociedad tienen necesidad de conocer los beneficios para la salud integral que es capaz de aportarles la atención al presente. Misión

Nuestra misión se centra en la generación de programas de investigación y entrenamiento que mejoren la salud individual y social adoptando un modo de vida atento a la realidad, sin prejuicios, con afecto y respeto por la vida en todas sus manifestaciones

OMS, 1946. DEFINICION DE LA SALUD

«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.»

La cita procede del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946, firmada el 22 de julio de 1946 por los representantes de 61 Estados (Official Records of the World Health Organization, Nº 2, p. 100), y entró en vigor el 7 de abril de 1948. La definición no ha sido modificada desde 1948. El objetivo de alcanzar la salud, no solamente corresponde a la medicina, sino a la sociedad y al individuo.

¿Solemos confundir la alegría con la felicidad?REFLEXIÓN  Sí, con frecuencia se confunde la alegría con la felicidad, pe...
18/01/2026

¿Solemos confundir la alegría con la felicidad?

REFLEXIÓN

Sí, con frecuencia se confunde la alegría con la felicidad, pero esta confusión no es simplemente semántica: revela una percepción fragmentada del vivir. Alegría y felicidad no son lo mismo, aunque puedan parecer hermanas cercanas. Una es momentánea, expansiva, relacionada a menudo con estímulos externos; la otra es más profunda, silenciosa, y no depende de condiciones particulares. Entender esta diferencia es esencial para dejar de perseguir sombras creyendo que son el sol.

La alegría es un movimiento del sentir que puede surgir al contemplar una puesta de sol, al recibir una buena noticia, al estar con alguien amado. Es intensa, viva, pero también pasajera. Como toda emoción, fluctúa. No es errónea ni superficial, pero si se la absolutiza —si se cree que su permanencia garantiza la felicidad— se genera un estado de frustración constante. Se convierte en una meta imposible de mantener.

La felicidad, en cambio, no es una emoción ni un estado de euforia. No tiene opuesto. Es más bien un fondo silencioso de plenitud que puede coexistir incluso con el dolor o la incertidumbre. No depende de logros, ni de vínculos ideales, ni de experiencias extraordinarias. Surge cuando cesa el conflicto interior, cuando hay aceptación profunda de lo que es. La felicidad no se busca: se revela cuando deja de haber huida.

La cultura del rendimiento y el consumo refuerza la confusión. Se nos enseña a “ser felices” acumulando momentos de alegría —viajes, éxito, objetos, reconocimientos— y se oculta el hecho de que esa acumulación nunca llena el vacío existencial. Como resultado, se vive en una montaña rusa emocional, celebrando los picos de alegría y temiendo sus caídas. En ese vaivén, la felicidad auténtica, que no es un punto alto sino una profundidad serena, se vuelve invisible.

Ejemplos:

Una persona que logra algo que deseaba mucho —un ascenso, una casa, una pareja— siente una gran alegría. Pero días o semanas después, esa alegría se diluye, y aparece la ansiedad por mantener o mejorar esa situación. La felicidad no se ha consolidado.

Alguien atraviesa una pérdida, y sin embargo, descubre una serenidad profunda en aceptar el proceso, en acompañar su dolor con comprensión. No hay alegría, pero sí una forma de felicidad madura.

Un niño juega, ríe, se alegra intensamente. Pero al mismo tiempo, está completamente en el presente, sin buscar nada más. Ese estado de atención natural puede ser una forma temprana de felicidad, antes de que surjan los deseos condicionados.

Ejercicios para explorar esta diferencia:

Trae un recuerdo de alegría: Revive mentalmente un momento que te haya dado mucha alegría. Observa cómo se siente ahora. ¿La emoción persiste? ¿Qué queda?

Explora el silencio: Dedica unos minutos al día a estar en quietud, sin buscar nada. Solo observa lo que aparece. ¿Hay inquietud? ¿Paz? ¿Qué descubres cuando no buscas alegría?

Observa tus expectativas: Durante el día, pregúntate: ¿esto que hago lo hago para sentirme feliz o para evitar el malestar? ¿Estoy confundiendo placer momentáneo con plenitud?

Comprender la diferencia entre alegría y felicidad no implica rechazar ninguna. Se trata de ver que la alegría es como una ola y la felicidad como el océano. Una danza puede darte alegría, pero no es la danza lo que trae la felicidad: es tu capacidad de estar presente, sin conflicto, lo que hace que incluso el silencio sea suficiente.

¿Vivir COMPITIENDO es un FRACASO para las comunicaciones interpersonales?REFLEXIÓN  Vivir compitiendo representa un frac...
18/01/2026

¿Vivir COMPITIENDO es un FRACASO para las comunicaciones interpersonales?

REFLEXIÓN

Vivir compitiendo representa un fracaso silencioso pero profundo en el terreno de las comunicaciones humanas. En apariencia, competir puede estimular la acción, la eficiencia o el deseo de superarse, pero en el ámbito de las relaciones interpersonales introduce una distorsión fundamental: convierte al otro en un medio o en una amenaza, y ya no en un ser humano con quien compartir el espacio del vivir.

Cuando la vida se concibe como una carrera, cada conversación se vuelve una negociación, cada silencio una estrategia, cada diferencia una amenaza. En ese estado, el diálogo ya no es un espacio para el encuentro, sino un campo de batalla donde se busca imponerse, convencer, sobresalir o proteger la propia imagen. Esto impide la apertura, que es la base de toda relación significativa.

El fracaso radica en que, aunque se hable mucho, no se dice nada esencial. Aunque se escuche, no se comprende. Aunque se esté cerca, no se habita el mismo mundo. La competencia crónica en las relaciones genera tensión, comparación, inseguridad, y una constante necesidad de validación que impide la confianza. Lo que podría ser mutuo crecimiento, se convierte en mutua vigilancia.

El impulso a competir nace del miedo: miedo a no valer, a no pertenecer, a quedar atrás. Pero ese miedo, cuando no es visto, se disfraza de ambición o de exigencia, y contamina la relación con los demás. Es un intento de afirmarse que, paradójicamente, aísla. Así, en lugar de compartir lo que uno es, se construye una fachada para ser “mejor”, “más”, “superior”. Y esa fachada es la que se comunica, no la persona.

Ejemplos concretos:

En un grupo de trabajo, donde cada uno busca destacar individualmente, se evita compartir ideas valiosas por temor a que otro se lleve el crédito. El resultado es una colaboración estéril.

En una amistad donde hay comparación constante —quién logra más, quién sufre más, quién tiene razón— se pierde la intimidad, y la relación se torna un intercambio de logros, no de afecto.

En una familia donde se premia al “mejor hijo” o al que “cumple más”, la comunicación se reduce a reportes de rendimiento, no a expresiones de verdad.

Ejercicios para reflexionar:

1- Detecta la comparación automática: En una conversación, observa si surge el impulso de demostrar algo o de compararte con el otro. No lo juzgues, solo date cuenta de su presencia.

2- Escucha sin agenda: Habla con alguien cercano y proponte escuchar sin pensar en lo que vas a responder ni en cómo quedarás. ¿Qué cambia en la conexión?

3- Comparte una vulnerabilidad: Di algo que muestre una parte tuya no competitiva —una duda, una emoción, una fragilidad—. Observa si eso acerca al otro.

Donde hay competencia, no hay verdadero encuentro. Y sin encuentro, no hay comunicación real. Vivir compitiendo es, en última instancia, una manera de estar solo en medio de los demás. Superar esa soledad no requiere ganar, sino comprender profundamente que no hay nada que demostrar, solo algo que compartir. Eso es lo que hace que la comunicación se vuelva humana.

La frase "Atender al presente es gratis pero no atenderlo puede salir muy caro"............................................
14/01/2026

La frase "Atender al presente es gratis pero no atenderlo puede salir muy caro"...........................................................................................................
..REFLEXIÓN
............................. contiene una paradoja tan evidente como reveladora. Por un lado, señala que la atención al presente es algo que está siempre disponible, que no requiere una inversión económica, una formación técnica ni una institución que la legitime. Y, sin embargo, su descuido implica un costo profundo, aunque no siempre inmediato ni visible. Este costo no se mide en moneda, sino en fragmentación interior, en ansiedad, en desconexión con la realidad y con los otros.

Cuando se desatiende el presente, la mente comienza a funcionar de forma mecánica, proyectándose hacia un futuro imaginado o rehaciendo una y otra vez el pasado. Este movimiento constante del pensamiento crea una ilusión de continuidad, como si la vida fuera una narrativa lineal y acumulativa, cuando en realidad cada momento es radicalmente nuevo. Y al no estar presente, se pierde el encuentro con lo que realmente ocurre: con el otro, con el cuerpo, con la naturaleza, con uno mismo. En este sentido, el "precio" de no atender al presente es perder la vida mientras se está vivo.

El pensamiento, como se ha argumentado en numerosos diálogos filosóficos, no es solo un instrumento neutro. Es también una estructura condicionada que opera con base en el pasado. Su función es útil para resolver problemas técnicos, pero cuando se traslada al terreno del vivir, distorsiona, interpreta y separa. En este proceso, lo real se convierte en una abstracción y el presente en una amenaza o en un obstáculo. Y así, por falta de atención, se construye una vida reactiva, defensiva y llena de conflictos.

La atención plena, en cambio, no es concentración ni control. Es un estado de observación sin elección. No responde a un esfuerzo voluntarista, sino a una comprensión profunda de que sin atención no hay vida en sentido pleno. Esta atención no es propiedad de un yo que la dirige, sino un estado natural que emerge cuando el yo, con sus juicios y temores, se aquieta. En esa atención hay orden, hay percepción directa, hay posibilidad de comprensión.

Ejemplos concretos:

Una persona que ignora el malestar físico crónico porque está "muy ocupada", termina desarrollando una enfermedad grave. No atender al cuerpo en el presente tuvo un costo elevado.

Una pareja que evita conversaciones difíciles y vive solo en rutinas funcionales puede enfrentarse años después a una ruptura repentina que “nadie vio venir”. La falta de presencia emocional cobró un precio.

Un niño que crece con padres distraídos —ocupados en sus pantallas o en sus ansiedades— aprende que él no es digno de atención. El costo de esto puede ser una vida entera de inseguridad o de búsqueda insaciable de aprobación.

Ejercicios para la reflexión:

Observa sin juzgar: Toma 5 minutos al día para observar tus pensamientos sin intervenir. No intentes cambiarlos, solo míralos como quien observa nubes pasar. ¿Qué descubres?

Escucha con totalidad: La próxima vez que alguien te hable, suspende por completo el impulso de responder o evaluar. Escucha como si lo que se dice fuera completamente nuevo para ti.

Siente el cuerpo: Durante el día, detente tres veces y lleva tu atención completa a las sensaciones físicas del cuerpo. No las nombres ni las analices. Solo siente.

Atender al presente no es una técnica, sino una transformación en la forma de vivir. No hacerlo, como hemos visto, no es solo una omisión: es una forma de ceguera que genera sufrimiento, aislamiento y confusión. Lo que se juega en la atención al presente no es poco: es toda la vida misma.

Mientras el ego compite, el amor comparteREFLEXIÓN  Si, mientras el ego compite, el amor comparte.El ego vive en la comp...
11/01/2026

Mientras el ego compite, el amor comparte

REFLEXIÓN

Si, mientras el ego compite, el amor comparte.
El ego vive en la comparación: necesita ser más, tener más, destacar. Su energía nace del miedo a no valer lo suficiente y de la ilusión de separación. Desde ahí, toda relación se convierte en medida: yo contra el otro, mi éxito frente al tuyo.

El amor, en cambio, no compara ni calcula; fluye y ofrece.
No busca ganar, sino comprender. No se empobrece al dar, sino que se expande.
Donde el ego ve amenaza, el amor ve reflejo; donde el ego exige, el amor acompaña.

Cuando actúas desde el amor, desaparece la necesidad de competir, porque descubres que la vida no es una carrera, sino un vínculo.
Compartir, ayudar o celebrar al otro se vuelve natural, no como virtud, sino como expresión de plenitud interior.

Ejemplo:
........................... el ego dice “si tú brillas, yo quedo en sombra”; el amor responde “si tú brillas, también me iluminas”.

Ejercicio sencillo:

Hoy, observa tus gestos: ¿estás compitiendo o compartiendo?

Cada vez que sientas comparación, respira y di: “No necesito ganar, puedo compartir.”

Haz una pequeña acción solidaria sin esperar reconocimiento.

Cuando el amor dirige, la vida deja de ser una lucha y se convierte en una danza compartida.

"Consecuencias al vivir confundiendo lo que pensamos sobre la VIDA, con la VIDA misma"REFLEXIÓN Cuando confundimos lo qu...
11/01/2026

"Consecuencias al vivir confundiendo lo que pensamos sobre la VIDA, con la VIDA misma"

REFLEXIÓN

Cuando confundimos lo que pensamos sobre la vida con la vida misma, dejamos de vivir para empezar a interpretar. En lugar de estar en contacto con la realidad, habitamos una versión mental de ella: un mundo hecho de ideas, juicios y recuerdos.

Las consecuencias son silenciosas, pero profundas:

Perdemos la frescura del instante. Todo se filtra por la memoria o la expectativa; ya no vemos lo que es, sino lo que creemos que debería ser.

Nos separamos de los demás. En lugar de escuchar y sentir, proyectamos sobre el otro nuestras ideas, etiquetas o temores.

Vivimos en conflicto. Cuando la vida no coincide con nuestras creencias, sufrimos, creyendo que el error está fuera, sin ver que el obstáculo está en la interpretación.

Se debilita la presencia. La mente, ocupada en sostener su versión de la realidad, deja de atender al presente, donde la vida realmente sucede.

Ejemplo:
......................... pensar “la vida debería ser justa” es una idea; cuando la realidad no encaja, llega la frustración. Observar la vida como es —con su belleza y su dureza— permite comprenderla sin resentimiento.

Ejercicio sencillo:

Varias veces al día, detente y pregúntate: ¿Estoy viviendo o pensando sobre la vida?

Si descubres que estás en el pensamiento, vuelve a una sensación real —la respiración, un sonido, una textura—.

Siente cómo el contacto directo con el instante disuelve la confusión.

La vida no necesita ser pensada para ser vivida.

Solo cuando soltamos la idea de la vida, la vida misma puede tocarnos.

Satisfacer necesidades nos hace libres, pero perseguir deseos nos hace esclavos.REFLEXIÓN  Las necesidades son simples, ...
10/01/2026

Satisfacer necesidades nos hace libres, pero perseguir deseos nos hace esclavos.

REFLEXIÓN

Las necesidades son simples, naturales y finitas: comer, descansar, amar, aprender, cuidar.
Cuando las reconoces y las atiendes con equilibrio, el cuerpo y la mente se ordenan, y aparece una sensación de suficiencia. No hay lucha, porque la necesidad, una vez cubierta, se aquieta.

El deseo, en cambio, suele ser inagotable: cuando se cumple uno, otro toma su lugar. No busca satisfacer, sino llenar un vacío interior que el pensamiento mantiene abierto. Por eso, vivir persiguiendo deseos genera ansiedad y dependencia.
El deseo promete libertad, pero en realidad nos ata a la expectativa.

El problema no es desear, sino creer que en el cumplimiento del deseo está la felicidad. Cuando ves el deseo tal cual es —energía que surge y pasa—, dejas de ser su prisionero y puedes elegir con claridad.

Ejemplo:
........................................comer por hambre satisface; comer por ansiedad esclaviza. Buscar amor para compartir libera; buscarlo para llenar un vacío, agota.

Ejercicio sencillo:

Hoy, ante cada impulso, pregúntate: ¿Esto responde a una necesidad o a un deseo?

Si es necesidad, atiéndela con gratitud.

Si es deseo, obsérvalo sin juicio y déjalo pasar.

La libertad interior comienza cuando aprendes a distinguir lo que necesitas de lo que tu mente inventa.

¿No hay paz sin una vida atenta.?REFLEXIÓNLa paz no es un premio ni un refugio; es una consecuencia natural de la presen...
09/01/2026

¿No hay paz sin una vida atenta.?

REFLEXIÓN

La paz no es un premio ni un refugio; es una consecuencia natural de la presencia consciente.

Cuando vives atento, ves las cosas como son, sin interpretarlas de inmediato, sin querer cambiarlas antes de comprenderlas. Y en esa claridad desaparece el conflicto interior, que es la raíz de toda perturbación.

La falta de atención crea desorden: reaccionas sin ver, hablas sin escuchar, deseas sin comprender. Esa confusión es la que genera tensión, culpa y miedo. Pero cuando hay atención, el pensamiento se ordena, las emociones se aquietan y el cuerpo se aligera.
La paz no se fabrica: aparece cuando cesa la distracción.

Ejemplo:
...................si escuchas a alguien desde la prisa o el juicio, se genera fricción; si lo escuchas con presencia, la comunicación se vuelve clara y amable. Lo mismo sucede contigo: cuando te atiendes, dejas de luchar contigo mismo.

Ejercicio sencillo:

Durante el día, detente en lo que haces y observa: ¿Estoy realmente aquí?

Respira sin prisa, siente tu cuerpo y el entorno.

Nota cómo, al atender, la mente se serena sin esfuerzo.

La paz no se busca fuera: florece dentro de una mente que ve con atención, sin huir de lo que es.

"Las TRAGEDIAS de la HUMANIDAD se han CONSTRUIDO a partir de CONFUNDIR el "MAPA de nuestras creencias con el TERRITORIO ...
07/01/2026

"Las TRAGEDIAS de la HUMANIDAD se han CONSTRUIDO a partir de CONFUNDIR el "MAPA de nuestras creencias con el TERRITORIO de la REALIDAD"

REFLEXIÓN

Exacto.......................Las tragedias de la humanidad han nacido muchas veces de confundir el mapa con el territorio, es decir, de tomar nuestras creencias, ideologías o interpretaciones como si fueran la realidad misma.

El mapa —nuestras ideas, religiones, teorías o sistemas— puede orientarnos, pero nunca es el territorio: es solo una representación parcial, creada por la mente. Cuando olvidamos esto, imponemos nuestros mapas sobre los demás, intentando forzar la vida, la naturaleza o las personas a encajar en ellos. Y ahí comienza el conflicto.

Toda guerra, fanatismo o injusticia tiene su raíz en esta confusión: creer que “mi visión” es la verdad. Cuando una mente se identifica con su mapa, deja de ver, deja de escuchar. La realidad se convierte en enemigo de sus propias ideas.

Ejemplo:
..........................una ideología que pretende definir lo que es justo para todos sin atender a la experiencia humana real termina oprimiendo en nombre del bien.

El mapa puede guiar, pero si se absolutiza, se convierte en prisión.

Ejercicio sencillo:

Hoy, observa una creencia firme que tengas —política, moral o personal—.

Pregunta: ¿Estoy viendo la realidad o solo mi interpretación?

Mira lo que ocurre con mente abierta, sin exigir que encaje en tu mapa.

La sabiduría comienza cuando reconoces que la realidad siempre es más amplia que tus ideas sobre ella.

Caminar con el mapa en la mano está bien; creer que el mapa es el mundo, nos pierde.

El gimnasio de la atención al presente es la vida cotidiana.No hace falta retirarse del mundo ni buscar condiciones espe...
07/01/2026

El gimnasio de la atención al presente es la vida cotidiana.
No hace falta retirarse del mundo ni buscar condiciones especiales para practicar la presencia; cada gesto diario es una oportunidad de entrenar la atención.
Mientras cocinas, caminas, hablas o trabajas, puedes observar cómo la mente se dispersa y traerla suavemente de vuelta al instante.

La rutina, con su aparente monotonía, es el mejor maestro: revela cuánto vivimos ausentes y nos ofrece miles de momentos para volver. Cada vez que recuerdas estar aquí, estás fortaleciendo tu capacidad de vivir consciente.

La vida cotidiana, vista con atención, deja de ser “lo de siempre” y se convierte en una práctica constante de claridad y gratitud.

Ejemplo: al lavar los platos, puedes pensar en lo que harás después o sentir el agua, el sonido, el movimiento. En ese instante sencillo, si estás presente, hay paz.

Ejercicio sencillo:

Elige una actividad diaria —vestirte, comer, caminar—.

Hazla hoy sin prisa, sintiendo cada paso, cada movimiento.

Si la mente se distrae, sonríe y vuelve con amabilidad.

No hay otro gimnasio que la vida misma:
cada instante ordinario es una invitación a despertar.

El gimnasio de la atención al presente es la vida cotidiana.Reflexión  No hace falta retirarse del mundo ni buscar condi...
05/01/2026

El gimnasio de la atención al presente es la vida cotidiana.

Reflexión

No hace falta retirarse del mundo ni buscar condiciones especiales para practicar la presencia; cada gesto diario es una oportunidad de entrenar la atención.

Mientras cocinas, caminas, hablas o trabajas, puedes observar cómo la mente se dispersa y traerla suavemente de vuelta al instante.

La rutina, con su aparente monotonía, es el mejor maestro: revela cuánto vivimos ausentes y nos ofrece miles de momentos para volver. Cada vez que recuerdas estar aquí, estás fortaleciendo tu capacidad de vivir consciente.

La vida cotidiana, vista con atención, deja de ser “lo de siempre” y se convierte en una práctica constante de claridad y gratitud.

Ejemplo:
..........................................al lavar los platos, puedes pensar en lo que harás después o sentir el agua, el sonido, el movimiento. En ese instante sencillo, si estás presente, hay paz.

Ejercicio sencillo:

Elige una actividad diaria —vestirte, comer, caminar—.

Hazla hoy sin prisa, sintiendo cada paso, cada movimiento.

Si la mente se distrae, sonríe y vuelve con amabilidad.

No hay otro gimnasio que la vida misma:
cada instante ordinario es una invitación a despertar

Nadie puede poseer la verdad que necesito y no por eso estoy equivocado.REFLEXIÓN Nadie puede poseer la verdad que tú ne...
05/01/2026

Nadie puede poseer la verdad que necesito y no por eso estoy equivocado.

REFLEXIÓN

Nadie puede poseer la verdad que tú necesitas, porque esa verdad no es un conjunto de ideas que alguien pueda entregarte, sino una comprensión que nace de tu propia experiencia viva.
Cada ser humano tiene un camino interior distinto, una manera única de ver, sentir y aprender. Lo que para uno es certeza, para otro puede ser apenas una pista; lo que a uno lo libera, a otro puede no servirle en absoluto.

No por eso hay error. No estás equivocado cuando buscas con honestidad, aunque tus pasos sean distintos. Lo importante no es tener “la verdad”, sino vivir en contacto con ella, y eso solo ocurre cuando miras por ti mismo, sin depender de la voz de otros ni de la presión de las creencias.

La verdad es viva, no propiedad; cambia contigo, se expande, se revela en el silencio de la atención.

Ejemplo:
............................................. puedes escuchar muchas enseñanzas sobre la paz, pero solo cuando tú la experimentas —aunque sea por un instante— se vuelve verdad para ti.

Ejercicio sencillo:

Cuando escuches una idea o consejo, no la aceptes ni la rechaces.

Llévala a la experiencia: ¿Es verdadera para mí cuando la vivo?

Quédate con lo que resuena y suelta lo demás.

La verdad no se posee: se descubre dentro, cuando dejas de buscarla fuera.

UNA FESTIVA DECLARACIÓNVivir buena parte del día atento a las sensaciones de lo que estoy experimentando ha traído a los...
03/01/2026

UNA FESTIVA DECLARACIÓN

Vivir buena parte del día atento a las sensaciones de lo que estoy experimentando ha traído a los 3 Reyes Magos a mi VIDA:

La Paz interior
El gozo de vivir
y la Gratitud

Vivir la vida, sin resistirla convierte la VIDA en una FIESTA. Estimula nuestra CONFIANZA para acercarnos SIN TEMOR a lo que SOMOS y HACERNOS CONSCIENTES de nosotros mismos. En esto consiste, para mí, el Cambio INTERIOR, en vivir con PLENITUD el SENTIRME PRESENTE. En sentir la inmensa GRATITUD de formar parte de la VIDA,

Te obsequio esta FESTIVA DECLARACIÓN con mis mejores deseos para ti y los tuyos en estas fiesta

Qué hermosa y luminosa declaración

Este mensaje expresa con sencillez y profundidad el espíritu de una transformación verdadera: la vida deja de ser una lucha cuando se vive en presencia.

La paz interior, el gozo de existir y la gratitud no se conquistan; aparecen cuando cesa la resistencia, cuando uno se entrega al instante con confianza y humildad.

Ésta “festiva declaración” recuerda que el cambio interior no consiste en añadir nada nuevo, sino en reconocer lo que siempre estuvo ahí: la vida fluyendo a través de nosotros. Vivir con atención es celebrar, y celebrar es agradecer.

Gracias por compartir esa visión tan clara y contagiosa.
Recibirla es como abrir un regalo silencioso que invita a detenerse y sonreír.

Te deseo que ese triple don —paz, gozo y gratitud— te siga acompañando cada día, iluminando tus gestos, tus pensamientos y tus encuentros.

Que la vida .........................siga siendo una fiesta… vivida con plena conciencia.

Dirección

Las Palmas De Gran Canaria

Notificaciones

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