19/01/2026
¿Cuándo NO es el momento de empezar terapia?
A menudo se asume que el trabajo de un psicólogo clínico es aceptar a cualquier persona que cruce la puerta pidiendo ayuda. Sin embargo, una de las partes más difíciles —y más éticas— de mi profesión es identificar cuándo no es el momento adecuado para iniciar un proceso terapéutico.
Decir "no" no es un rechazo. Es un acto de cuidado y responsabilidad profesional.
¿Cuándo suelo recomendar no empezar (o posponer) la terapia?
🚫 Cuando se busca una "cura exprés": La terapia no es magia. Si se busca una solución en dos sesiones sin disposición a implicarse en el trabajo personal, el proceso está destinado a frustrarnos a ambos.
🚫 Cuando la motivación es 100% externa: Venir presionado por la pareja, la familia o el jefe rara vez funciona si no existe, al menos, una mínima curiosidad propia por revisar ese malestar. El motor del cambio debe estar dentro, no fuera.
🚫 Cuando hay una crisis aguda que requiere otros recursos: En situaciones de riesgo vital, violencia activa o adicciones graves, la terapia ambulatoria estándar a veces no es suficiente. En esos casos, la prioridad es estabilizar, y para ello existen dispositivos de urgencia o intervenciones especializadas que deben actuar primero.
Como profesionales, tampoco podemos ofrecer garantías absolutas tipo "te curarás en X meses". El cambio humano depende de demasiadas variables. Lo que sí podemos ofrecer es un encuadre seguro, honestidad y herramientas basadas en la evidencia.
➡️ Mi conclusión es sencilla: Mi compromiso como psicóloga clínica no es llenar la agenda, es cuidar los procesos.
Y eso incluye la responsabilidad de derivar a otros compañeros, proponer otros recursos (médicos, sociales, legales) o esperar a que tú y tu momento vital estéis alineados para trabajar juntos.
La terapia funciona cuando hay un buen encaje. Y forzarlo cuando no toca, no ayuda a nadie.
👇 ¿Alguna vez te han dicho que "no" o te han derivado a otro profesional por tu bien? Os leo en comentarios.