10/03/2026
En un mundo que cambia constantemente, nuestras raíces son lo que nos mantiene en pie. No es solo lo que heredamos o los patrones aprendidos o adquiridos de nuestros ancestros.
Son nuestros valores, nuestros principios, la coherencia con lo que sentimos y con lo que hacemos, sabiendo que somos responsables hoy de su cuidado.
Cuidarlas es no traicionarnos por conveniencia.
Es seguir siendo quienes somos, incluso cuando el viento sopla fuerte.
Porque cuando las raíces están sanas, todo lo demás encuentra su equilibrio.