09/09/2022
Reflexología podal
El principio en el que se basa la reflexología es simple: cada órgano tiene un punto reflejo en el cuerpo. Cuando uno de los órganos se ve afectado, su punto reflejo señala el problema. Las toxinas se depositan en la zona y se pueden eliminar mediante masajes. Los puntos reflejos se definen mejor en las manos y los pies.
La reflexología no puede ser practicada por todos, porque es necesario un buen conocimiento de la información relacionada con los puntos de masaje y lo que representan. No diagnostica, encuentra zonas de desequilibrio que han provocado trastornos funcionales y orgánicos y ayuda a restablecer la armonía energética.
La reflexología ayuda a normalizar las funciones del organismo mediante la eliminación de toxinas, mejorando así la circulación sanguínea. Una buena circulación es vital para el buen funcionamiento de cada órgano o zona del cuerpo. Los depósitos tóxicos en las áreas reflejas se deben principalmente a una mala alimentación, sedentarismo o estrés.
Los principales factores que conducen a la acumulación dañina de toxinas son:
Estilo de vida, nutrición;
Estado mental y estado mental;
Circulación sanguínea insuficiente en un determinado órgano o área del cuerpo;
Las heridas en las manos o los pies provocan estasis circulatoria zonal;
Las fracturas mal consolidadas o los callos viciosos en las manos, los pies o la columna vertebral provocan alteraciones del flujo nervioso zonal y circulatorio, afectando las áreas correspondientes;
El uso prolongado de zapatos incómodos o ajustados provoca alteraciones zonales que afectan negativamente las funciones orgánicas.
¿Para quién es la reflexología?
La reflexología se puede aplicar a todos los grupos de edad, con fines profilácticos o terapéuticos de diversas afecciones agudas o crónicas. La ventaja de este método es la falta de toxicidad y efectos secundarios, muy comunes en el caso de los tratamientos farmacológicos. La reflexología no trata los síntomas de la enfermedad, sino sus causas. La reanudación normal de la circulación sanguínea en el órgano o área afectada es una gran ganancia, porque una buena circulación sanguínea conduce a una aceleración de la curación de los órganos afectados por la enfermedad, además determina el reequilibrio bioenergético del área afectada.
Frecuencia de reflexología
A las personas sanas, que utilizan la reflexología con fines profilácticos, o para mantener el equilibrio físico, mental y energético, se recomienda un conjunto de 10 sesiones en otoño y primavera (diarias o al menos tres veces por semana), y el resto una por semana o incluso a las dos semanas
En el caso de enfermedades crónicas, se recomienda el tratamiento regularmente dos o tres veces por semana, y en el caso de las agudas, o tras una cirugía o un ictus, se puede recurrir a la reflexología incluso dos o tres veces al día, con la mención de que las reuniones serán más breves y sin presiones intensas.
Reglas de reflexología
Beba al menos dos litros y medio de agua durante el tratamiento para apoyar el proceso de desintoxicación. Están indicados una dieta equilibrada, natural, sueño adecuado, sauna, ejercicio, abandono del tabaco y del alcohol, o al menos una reducción. El calzado ligero y elástico también es muy útil.
Beneficios de la reflexología
Aliviar el estrés y resolver desequilibrios del sistema nervioso, como el insomnio o la ansiedad. Esta técnica terapéutica ayuda a liberar la tensión emocional acumulada y reduce la ansiedad psicosomática.
Regula las funciones de vigilia y sueño, dando la posibilidad de un descanso completo. Además de eliminar el estrés, la reflexología activa la sangre y la circulación de la energía psíquica. El tratamiento de todo el sistema nervioso del cuerpo a través de los puntos de presión de la reflexología a nivel del pie influye directamente en las funciones linfáticas y mejora la función de defensa del organismo.
Regulación del aparato digestivo. Esta técnica terapéutica mejora el metabolismo, ayudando a eliminar toxinas. La reflexología ayuda a liberar aquellas sustancias que son buenas para la salud. La reflexología es una excelente manera de depurar el organismo.
Esta técnica terapéutica es ideal para todos aquellos que sufren de dolores de cabeza. Aporta beneficios en el tratamiento de enfermedades comunes, como las mencionadas anteriormente, trastornos respiratorios, digestivos, cardíacos, circulatorios, hormonales, urinarios, del sistema reproductivo, depresión, dolor de espalda, dolores musculares, artritis e incluso alergias.
Posibles reacciones
El efecto más común es la relajación total, con pacientes que describen una sensación de alivio, alivio, especialmente en las piernas. A veces, durante el tratamiento, los pacientes se quejan de resfriados, sueño debido a la relajación o sudoración excesiva, causada por las emociones. Después del tratamiento, los pacientes reaccionan de manera diferente, algunos no notan cambios inmediatos, lo que requiere varias sesiones para comenzar el proceso de purificación. Y en otros se instala justo después de la primera reunión. A medida que sale del cuerpo, el residuo puede causar diversas reacciones como somnolencia, insomnio, migrañas, sudoración, agitación, irritabilidad, mal sabor de boca, picazón, mareos, náuseas, micción y evacuaciones más frecuentes, incluso diarrea.
En el caso de estas reacciones, se recomienda una pausa de uno o dos días en la realización del tratamiento, y consumir muchos líquidos, para que el organismo pueda eliminar las toxinas. A menudo, este tipo de reacción puede ocurrir durante la sesión, no es algo aterrador, sino solo una prueba de que el paciente está reaccionando al tratamiento.
Contraindicaciones absolutas:
inflamación aguda del sistema circulatorio o linfático;
Cardiopatía isquémica (angina de pecho, trombosis, infarto de miocardio);
Enfermedades de las venas (flebitis, venas varicosas, trombosis venosa profunda, trombosis venosa renal);
Enfermedades de los vasos y ganglios linfáticos (linfomas, infecciones);
Aneurisma;
Ab**to de riesgo del embarazo;
Lesiones por lesiones, fracturas, esguinces u otros problemas que impidan el contacto directo.
Contraindicaciones relativas:
enfermedad de Sudeck;
Gangrena;
Enfermedades infecciosas de la piel (dependiendo de la evolución o sensibilidad se puede trabajar con guantes);
Psicosis (se puede trabajar cuando el paciente está acompañado por un familiar, pero no se pueden predecir efectos secundarios);