22/01/2026
No todo el dolor de una hernia discal viene del disco.
Muchas veces viene del sistema nervioso.
Esto NO significa que “te lo estés imaginando”. Significa algo más importante: tras una lesión, tu sistema nervioso puede quedar hipersensibilizado.
Cuando ocurre una hernia discal o un episodio fuerte de dolor lumbar, el cerebro puede entrar en “modo protección”: amplifica señales, aumenta el tono muscular y crea patrones de alerta constante. Aunque el tejido esté mejorando, el sistema nervioso puede seguir comportándose como si el peligro continuara.
A esto lo llamamos sensibilización periférica y central.
¿Y qué se nota en el cuerpo?
• Dolor más intenso de lo que el daño real justificaría
• Ardor, corrientazos, hormigueos
• Rigidez y bloqueo
• Miedo al movimiento
• Estado de alarma constante
Por eso a veces pasa esto:
“Mi resonancia no es tan grave, pero el dolor es terrible”
Y otras personas tienen hernias grandes… y casi no sienten dolor.
El dolor no es solo estructura.
El dolor también es neurofisiología, percepción, emoción y protección.
Y aquí viene lo clave: tratar una hernia discal solo desde lo mecánico (masaje, estiramientos, manipulación) a veces no es suficiente. Depender solo de analgésicos tampoco suele resolver la raíz del problema.
La recuperación real suele ocurrir cuando se trabaja en tres niveles:
1️⃣ Reducir la irritación neural
2️⃣ Restaurar el movimiento seguro
3️⃣ Reentrenar el sistema nervioso para dejar de “sobreactivar” el dolor
Ahí es donde el cuerpo vuelve a confiar en el movimiento.
Ahí baja el miedo.
Ahí el dolor empieza a perder poder.
Esto no es psicología barata.
Es ciencia moderna del dolor aplicada a rehabilitación.
Si tienes hernia discal y sientes que el dolor te controla más de lo que la lesión explica, este mensaje es para ti.
Centro Quiropráctico Las Rozas
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