22/09/2022
A veces cuando la historia es dura, hay que anular la esperanza. Esto ayuda a no desesperarse, a no sufrir cada vez que una puerta no se abre, a no angustiarse cuando la salida está tan lejos que no se adivina. El futuro se tiñe de oscuro y así puede quedarse cuando hemos salido y se hace la luz.
Confiar en que desarrollaremos recursos, en que aprenderemos, en que evolucionaremos, implica recuperar la capacidad de creer en nuestras posibilidades, y mantenerla las primeras cien veces que todavía no nos sale bien (porque estamos aprendiendo).
¿Da vértigo? Si, pero es el camino que se abre ante nosotros.
Las tarjetas terapéuticas las podéis descargar en www.anabelgonzalez.es