19/01/2026
Muchos nebulizadores portátiles de malla fina se rompen, incluso de marcas distintas.
👉 ¿Por qué pasa esto (la verdad incómoda)?
No es casualidad. Es un problema estructural del diseño, no del usuario.
1️⃣ La malla es extremadamente frágil
• Es una membrana microscópica
• Se daña con:
• suero hipertónico
• corticoides en suspensión
• antibióticos
• incluso con limpiezas “correctas”
➡️ A veces no se rompe, pero se obstruye y deja de nebulizar bien (que es peor, porque parece que funciona).
2️⃣ No están pensados para uso intensivo o real
• Muchos están diseñados para:
• tratamientos ocasionales
• soluciones muy específicas
• uso “ideal” de laboratorio
• No para niños enfermos, secreciones espesas o tratamientos repetidos.
3️⃣ Electrónica + humedad = vida corta
• Baterías débiles
• Sensores que fallan
• Conectores que se sulfatan
➡️ Al final: enciende, vibra… pero no nebuliza.
4️⃣ El mercado está lleno de clones
• Mismo fabricante, distinta marca
• Misma malla, mismo fallo
• Mucho marketing, poca ingeniería clínica
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❗ La conclusión clara (y honesta)
🔴 No es que “no sepas elegir”
🔴 No es mala suerte
🔴 No es que todos los de malla sean iguales
➡️ Es que la mayoría de los portátiles de malla NO resisten el uso clínico real