04/02/2026
¿Se “malacostumbran” a los brazos por la noche?
Vs
“Si te necesito, estás. Estoy a salvo”. 🌙👶
😉
Hay una frase que se nos ha clavado a fuego en el corazón a base de repetirla: “Déjalo llorar, que se va a malacostumbrar a los brazos”. Como si el amor pudiera sobrar, como si el consuelo fuera un error.
Pero la realidad es mucho más tierna y profunda. Cuando tu bebé llora en mitad de la noche, no está midiendo tus fuerzas ni intentando “ganar” una batalla. Su pequeño sistema nervioso, aún frágil y en formación, simplemente no sabe calmarse solo.
Su llanto es un susurro (o un grito) que dice: “No puedo solo, necesito tu calma para encontrar la mía”.
Cuando lo coges, cuando tu pecho siente su respiración agitada y tu voz le susurra que todo está bien, ocurre un pequeño milagro biológico:
* Tu latido regula el suyo.
* Tu calor estabiliza su temperatura.
* Tu presencia apaga su miedo.
No estás creando un niño dependiente. Estás construyendo un refugio. Le estás diciendo al oído, sin palabras, que el mundo es un lugar seguro porque, si algo falla, tú estás ahí. Ese es el regalo del apego seguro: la certeza de saberse amado para, el día de mañana, tener la fuerza de volar solo.
Acompañar el llanto no crea dependencia: crea seguridad.
✨ A ti, que me lees con el cansancio en los ojos: Sé que hay noches que pesan. Sé que el agotamiento a veces nubla la ternura. Por favor, no te juzgues. No estás fallando. Acompañar no es ser una fuente inagotable de energía, ni ser perfect@; es hacer lo que puedes con el corazón que tienes.
Cuidar de tu bebé es sagrado, pero abrazar tu propio cansancio y pedir ayuda también lo es. Para dar luz, tú también necesitas recargar la tuya. 🤍
💬 ¿Alguna vez has sentido que tus brazos eran el único lugar donde tu bebé encontraba la paz?
Te leo en comentarios. 👇
📍 Gaia Fisioterapia-Osteopatía
Les (Val d’Aran)
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