25/02/2026
Hoy el silencio pesa más que las palabras porque despedirte, Mercè, duele de una manera que cuesta explicar.
Nos duele pensar que no escucharemos tu voz alentándonos a seguir hacia adelante; nos duele imaginar el camino sin tu mirada, sin esa manera tan tuya de sostener incluso cuando todo parecía romperse.
Entregaste tu vida a la medicina, pero a nosotros nos regalaste mucho más que conocimiento. Durante 25 años caminaste al lado de familias afectadas por la enfermedad de Niemann-Pick.
Cuando casi nadie pronunciaba su nombre y cuando la incertidumbre era inmensa, tú decidiste quedarte ahí. Investigar más. Escuchar más. Acompañar más.
No tratabas casos clínicos, tratabas vidas.
No mirabas estadísticas, mirabas a los ojos de tus niños.
No ofrecías solo respuestas médicas: ofrecías humanidad.
Fuiste pionera, referente, maestra. Admirada dentro y fuera de nuestro país.
Pero para nosotros fuiste algo todavía más grande: refugio. En cada llamada desesperada, encontrábamos tu calma; en cada lágrima, tu comprensión. En cada paso incierto, tu mano recordándonos que no estábamos solos.
Nunca hubo distancia. Nunca hubo indiferencia. Solo entrega y compromiso verdadero.
Para nuestra fundación fuiste faro y motor. Siempre dispuesta. Siempre generosa. Siempre presente. Nos enseñaste que la ciencia y la ternura no están reñidas. Que se puede ser brillante sin dejar de ser profundamente humana.
Hoy la tristeza es inmensA, pero si algo supera ese dolor es la gratitud hacia ti.
Porque tu legado, Dra. Pineda, no solo está en la comunidad científica, sino también en cada familia que encontró luz y consuelo en ti, y en cada profesional al que inspiraste a mirar más allá del diagnóstico.
Mercè, gracias, por tanto.
Gracias por no rendirte nunca.
Gracias por elegir la vida, incluso cuando era frágil.
Cuando llegue el día en que consigamos curar la enfermedad de Niemann-Pick, nuestros ojos miraran al cielo porque ese regalo llevará tu nombre y el de todos los que, desde allí, nos acompañáis aunque no os podamos ver.
Te queremos, Mercè.
Cuídanos mucho como llegas haciéndolo 25 años.
Te vamos a echar de mucho menos, pero tu huella ya es eterna. 🤍
Descansa en Paz