17/05/2026
Hemos demonizado los celos como una emoción tóxica, indeseable y que tenemos que evitar a toda costa si queremos tener una relación “sana”. Pero lo cierto es que su aparición no tiene por qué necesariamente relacionarse con problemas en la relación.
Si no dejamos que los celos nos asusten, pueden darnos información valiosa: ¿Qué necesito? ¿Qué me activa? ¿Qué me da miedo perder? ¿Qué está pasando en mi relación?
Y aquí es clave aprender a diferenciar entre la emoción y la reacción que esta emoción genera en ti.
Porque todas las emociones son válidas, pero no todas las conductas lo son.
Antes de actuar, te animo a que hagas este ejercicio:
📌Nombra la emoción: “Estoy sintiendo celos” (y no necesariamente: “Mi pareja está haciendo algo mal”)
📌Busca el origen: ¿Esto viene de algo que ha pasado ahora o tiene que ver con algo mío?
📌Elige la respuesta: En lugar de reaccionar, comunica desde la necesidad. Por ejemplo: “Me ayudaría sentir más seguridad en “X” cosa”
Aunque los celos se sientan desagradables, la idea no es enfocarnos en eliminarlos sino en no dejar que decidan por ti.
¿Te gustaría que hablemos de cómo comunicarlos en pareja sin que suponga un conflicto?
💚