29/04/2026
🌀Os comparto esto desde algo muy personal.
Hace tiempo empecé a notar que mi forma de oler cambiaba.
Los perfumes dejaron de ser solo agradables…
y empecé a percibir algo más intenso, más “químico”.
Como si mi cuerpo lo interpretara de otra manera.
No sabría explicarlo de forma técnica, pero sí sé cómo se siente.
Y eso me hizo reflexionar.
Sobre todo lo que ponemos en la piel.
Sobre la cantidad de productos que usamos sin cuestionarlos.
Sobre cómo normalizamos cosas que quizá el cuerpo no necesita.
No se trata de vivir con miedo.
Se trata de escuchar más.
En mi caso, decidí dejar de usar perfumes en la piel.
Y sin darme cuenta, eso también cambió mi forma de trabajar.
Ahora busco que todo sea más simple, más respetuoso y más coherente.
Esta soy yo, Iselda