17/03/2026
No te molesta el audio.
Te molesta que llegue cuando ya no cabe nada más.
Y claro, desde fuera parece una tontería.
Pero no lo es.
Porque no estás rechazando a la persona.
Estás rechazando otra demanda más entrando en una cabeza que ya va petada.
Ese momento en el que ves el móvil vibrar y piensas:
“por favor, no”.
Eso también cuenta.
Y no.
Eso no te convierte en mala madre, mala amiga ni mala pareja.
Te convierte en una mujer que lleva demasiado tiempo tragando sin espacio, sin silencio y sin descanso de verdad.
Si te has visto aquí, entra al perfil.