03/04/2020
INVESTIGADORES ESPAÑOLES IDENTIFICAN UN FÁRMACO QUE BLOQUEA LOS EFECTOS DEL CORONAVIRUS.
El tratamiento, que desde hoy se podrá probar en doscientos pacientes de Covid-19, ha demostrado su eficacia en minirriñones generados a partir de células madre humanas en el Instituto de Bioenginiería de Cataluña. Se trata del APN01 (enzima convertidora de angiotensina soluble recombinante humana 2 - hrsACE2), que ha demostrado bloquear efectivamente la puerta celular que el SARS-CoV-2 usa para infectar a sus huéspedes.
Los hallazgos, publicados en Cell, apuntan a un nuevo tratamiento capaz de detener la infección temprana del coronavirus que, a fecha de hoy, ha afectado a casi 1 millón de personas y se ha cobrado la vida de más 50.000 personas en todo el mundo. El tratamiento, que desde hoy se podrá probar en doscientos pacientes de Covid-19, ha demostrado su eficacia en minirriñones generados a partir de células madre humanas por el equipo de Núria Montserrat, del Instituto de Bioenginiería de Cataluña. Estos organoides, creados mediante técnicas de bioingeniería, recogen la complejidad del órgano real, lo que les ha permitido descifrar cómo el SARS-Co-V2 interacciona e infecta las células humanas del riñón, además de identificar una terapia dirigida a reducir su carga viral.
El estudio, además, proporciona nuevos conocimientos científicos sobre aspectos clave del SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19, y sus interacciones a nivel celular, y cómo el virus puede infectar los vasos sanguíneos y los riñones. El estudio proporciona nuevos conocimientos científicos sobre aspectos clave del SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19, y sus interacciones a nivel celular, y cómo el virus puede infectar los vasos sanguíneos y los riñones.
ACE2, una proteína en la superficie de la membrana celular, se encuentra ahora en el centro del escenario como el receptor clave para la glucoproteína espiga del SARS-CoV-2. En trabajos previos, Penninger y sus colegas de la Universidad de Toronto y el Instituto de Biología Molecular de Viena identificaron por primera vez la proteína ACE2, y descubrieron que en los organismos vivos, ACE2 es el receptor clave para el SARS, la enfermedad respiratoria viral reconocida como una amenaza global en 2003 Su laboratorio también relacionó la proteína con la enfermedad cardiovascular y la insuficiencia pulmonar.
En cultivos celulares el nuevo fármaco inhibió la carga de coronavirus en un factor de 1.000-5.000. «Nuestro estudio proporciona evidencia directa que el medicamento, llamado APN01, y que en breve será probada en ensayos clínicos por la compañía europea de biotecnología Apeiron Biologics, es útil como un terapia antiviral para COVID-19», confirma Art Slutsky, la Universidad de Toronto (Cánada) y colaborador del estudio.
Además, los investigadores avanzaron en el conocimiento de los mecanismos de replicación del virus. Así, en réplicas diseñadas de vasos sanguíneos y riñones humanos (organoides cultivados a partir de células madre humanas), demostraron que el virus puede infectarse y duplicarse directamente en estos tejidos. Esta información es importante para comprender el desarrollo de la enfermedad y el hecho de que los casos graves de COVID-19 se presentan con insuficiencia multiorgánica y evidencia de daño cardiovascular. El nuevo fármaco hrsACE2 también redujo la infección por SARS-CoV-2 en estos tejidos humanos diseñados.
«El virus que causa COVID-19 es un pariente cercano al primer virus del SARS -apunta Penninger-. Nuestros trabajos previos han ayudado a identificar rápidamente a ACE2 como la puerta de entrada para el SARS-CoV-2, lo que explica mucho sobre la enfermedad. Ahora sabemos que una forma soluble de ACE2 que atrapa el virus podría ser una terapia que se dirige específicamente a la puerta que el virus debe tomar para infectarnos. Hay esperanza para esta horrible pandemia».
Más allá de esta investigación existen ya en el mercado medicación que utiliza para su acción receptores ACE1 y ACE2. El irbesartán es un antagonista oral del receptor de la angiotensina II utilizado para tratar la hipertensión. El irbesartán tiene una semi-vida larga, son efectivos cuando se dosifican una vez al día. Debido a que los receptores ACE1 son casi saturados con las dosis iniciales de la mayoría de los antagonistas de angiotensina II, la curva dosis-respuesta antihipertensiva de estos medicamentos no es lineal, con disminuciones proporcionalmente más pequeñas en la presión arterial cuando se aumenta la dosis. La mayor eficacia antihipertensiva se consigue generalmente mediante la adición de una pequeña dosis de hidroclorotiazida con el antagonista de la angiotensina II.
Irbesartán tiende a revertir la pérdida de potasio asociada con hidroclorotiazida. Debido a irbesartán no inhibe el enzima convertidora de la angiotensina (ACE), no da lugar a la acumulación de bradiquinina que se supone es la que provoca la tos y el angioedema asociado con inhibidores de la ECA. El irbesartán se está investigando para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, de proteinuria debido a la hipertensión y de la nefropatía diabética. El irbesartán es un antagonista de la angiotensina II en el subtipo de receptor ACE1. Se han identificado dos receptores de angiotensina II, los receptores ACE1 y ACE2. El irbesartán tiene una afinidad de aproximadamente 8500-veces mayores para el subtipo ACE1 que el subtipo ACE2, no interviniendo este subtipo de receptor en la homeostasis cardiovascular. Habría que hacer un estudio para saber si lo tomadores de Ibersartan con hidroclorotiazida pueden mejoran la sintomatología de Cov19 o cómo pueden evolucionar los paciente que lo hayan tomado como antihipertensivo durante el Cov19 o si realmente hay alguno que haya contagiado tomandolo durante esta crisis del COV19.