02/11/2022
VERDURAS DULCES: FUERZA Y ESTABILIDAD
🥕 La mermelada y el caldo dulce de verduras son dos remedios de elección para equilibrar las desarmonías en los meridianos y órganos del elemento Tierra*.
🥕Como parte de un estilo de alimentación correcto, satisfacer los antojos de dulces con alimentos equilibrados que no se caracterizan por sus energías extremas no sólo es recomendable sino también necesario para el flujo armonioso de la energía del cuerpo y la mente. El alimento dulce tiene un atractivo ancestral para nosotros; es el primer sabor con el que el recién nacido entra en contacto a través de la leche materna. Por eso, la mayoría de los alimentos reconfortantes se caracterizan por su sabor dulce, aunque desgraciadamente casi siempre son alimentos excesivamente dulces, repletos de azúcares refinados u otros edulcorantes extremos, a menudo sintéticos, que a la larga pueden crear desequilibrios y problemas de diversa índole.
🥕 El dulzor natural y moderado nutre al elemento Tierra, mientras que el exceso de dulzor lo perjudica. Como también perjudica al elemento que controla la Tierra, el Agua. Los órganos del elemento Agua**, los Riñones, son la reserva de energía vital, que corre el riesgo de debilitarse y no proporcionar a nuestro cuerpo-mente el "combustible" suficiente para realizar todas sus funciones de la mejor manera posible, comprometiendo así el equilibrio energético general y el buen funcionamiento de los órganos y tejidos. Basta con pensar en el daño que los azúcares de mala calidad causan a los dientes y a los huesos, ambos regidos por este elemento.
🥕Las verduras dulces, en cambio, son saludables. Con este término nos referimos principalmente a los que se vuelven más dulces al cocinarse, como la calabaza, la zanahoria, la cebolla y la col. Estas verduras nos calientan en las primeras tardes frías con su sabor suave y antiguo. La forma esférica de la mayoría de ellos nos recuerda el globo terráqueo, la Tierra, la Madre, que nos reconforta y alimenta con su energía.
🥕 Cuando se cocinan durante mucho tiempo desarrollan un gran poder equilibrador y tonificante: la acción prolongada del fuego los enriquece con la preciosa energía yang. En la macrobiótica, se consideran los vegetales que más refuerzan el sistema inmunitario. Su sabor moderadamente dulce nos reconecta con nuestra infancia, nos centra, estabiliza el cuerpo y calma la mente. Su energía penetra y nutre en profundidad, aportando una sensación de bienestar a todo el organismo, especialmente a los órganos regidos por el elemento Tierra, es decir, el estómago y el bazo/páncreas, el aparato reproductor femenino y todo lo relacionado con él, así como los sistemas linfático e inmunitario mencionados anteriormente.
🥕Para la medicina macrobiótica, las verduras dulces están indicadas tanto para los estados de hipo como de hiperglucemia, porque equilibran las funciones de los órganos digestivos, especialmente los relacionados con el páncreas. Ayudan a reducir el hambre nerviosa, los antojos de dulces, los bajones de energía por la tarde, el exceso de apetito y el sobrepeso. Son excelentes para los problemas estomacales como el exceso de acidez, el reflujo, la gastritis y las úlceras, sobre todo si se combinan con el mijo, cereal alcalino por excelencia. Ayudan a reducir el estrés, el nerviosismo, la irritabilidad, la ansiedad, los cambios de humor, el déficit de atención y la falta de concentración. Además de proporcionarnos la energía fuerte y estable que necesitamos para hacer frente a mil tareas diarias.