01/03/2026
Alguna gente cree que los psicólogos tenemos un manual para sobrevivirnos. Que cuando algo nos duele, analizamos el dolor y se nos pasa. Como si ponerle palabras al vacío alcanzara para llenarlo.
Muchos pacientes creen que sabemos gestionar lo que nos pasa mejor que nadie, pero no, no tenemos ninguna herramienta mágica. Nos cuesta igual que al resto de los mortales.
No hay técnica que cambie el dolor del cuerpo cuando algo te atraviesa. No hay teoría que te abrace a las 3 de la mañana. No hay Freud que te salve cuando te duele la vida.
Porque ser psicólogo no es vivir ajeno al dolor, es vivirlo sabiendo un poco más sobre él, pero sin ningún mapa que nos garantice la salida.
A veces también nos quedamos bloqueados por el miedo, también rumiamos, nos equivocamos, nos cuesta comer, dormir... y también nos cansamos de ser el lugar donde otros depositan su mundo.
También necesitamos que nos cuiden y sentirnos cuidados. Nuestra labor es muy solitaria.
Y sin embargo, volvemos. Cada día volvemos.
Porque en ese acto de escuchar para comprender, de sostener el dolor de alguien que confía en ti al hablarte de lo que más le duele, de lo que nunca le ha contado a nadie... hay algo profundamente sagrado.
Pero no, no somos inquebrantables. No somos ese ser zen que imaginas.
Somos humanos, como todos.
A veces lo más honesto que tenemos para decirle a alguien es "No lo sé". Pero te ayudaré a encontrar tus respuestas.
A veces tampoco sabemos qué hacer con lo que nos duele, días en los que la teoría no sirve para nada. Y sólo queda el cuerpo.
El dolor también nos toca, nos habita, nos atraviesa, nos remueve y desordena.
También tenemos miedo, heridas y fantasmas.También nos rompemos y hacemos terapia. Y cuando nos rompemos lloramos, nos dolemos, nos hundimos y nos levantamos.
Como cualquiera.
El mejor regalo que te puede hacer un paciente es decirte: gracias por no juzgarme, gracias por tu delicadeza, gracias por permitirme ser yo mism@, gracias por hacerme sentir querid@.
Gracias por decírmelo y hacer de este mi trabajo (a pesar de las dificultades) el más bonito del mundo❤️