01/03/2026
Según Hannah Arendt, en una línea muy socrática 🤔, viene a decirnos que cuando una persona no obra correctamente, lo hace sólo y exclusivamente porque desconoce un modo diferente de hacerlo.
Es decir, IGNORA cómo se puede obrar “mejor”. ¿No?
Sé que cuesta comprender esta forma de ver las cosas y más en los tiempos que corren donde cualquier persona con un mínimo de humanidad puede verse aterrada ante los acontecimientos que estamos presenciando.
A pesar de que la inercia nos apresura a sentenciar y juzgar, recordemos por un momento que todos “son” y “somos”, víctimas de nuestro propio contexto, que hoy es más común que nunca en toda la historia del ser humano.
💬 En recuerdo de Hannah Arendt, quien en mitad de tanto dolor, se atrevió a vociferar que evitemos la culpa colectiva, y en su lugar, exijamos una responsabilidad política. La banalidad de este “mal obrar”, no es más que falta de juicio crítico y pensamiento. No queriendo decir que por esta razón excusemos los crímenes sino que pensemos de forma crítica para no participar, por inercia o consignas, en la deshumanización del otro. Sea del bando que sea.
Da igual que poseas una cátedra universitaria, seas un profesional prestigioso o una persona sin estudios básicos porque ninguna es un requisito indispensable para ser “buena persona”.
Obrar “bien” y ser una persona “respetuosa consigo misma y con los demás”, no va ligado a la adquisición o no de conocimiento, sino más bien al modo en cómo decidimos obrar lo más sabiamente posible en cada momento.
Así que antes de llevarnos todas nuestras impresiones a lo personal, y más en redes sociales donde es fácil escribir detrás de una pantalla, tratemos de aportar desde nuestra posición (sea la que sea) el modo más sabio de contribuir a la ayuda de débiles e indefensos.
El diálogo, es algo que ya vendrá después.
“Mamá Naturaleza dijo: “Coge lo que quieras,
pero nada es tuyo, hijo” y tú dibujaste fronteras”
Javier Ibarra
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📖 Lectura recomendada:
“El origen de los totalitarismos” (1951) Hannah Arendt
“La condición humana” (1958) Hannah Arendt