11/09/2022
La sensibilidad se ha tachado durante mucho tiempo como algo negativo, como algo que nos hace débiles o frágiles. Lo que nos puede llevar a esconder esta parte de nosotros, a mostrarnos fuertes, invalidar muestras emociones, reprimirlas... Con todas las consecuencias que eso conlleva.
Ser sensible hace referencia a la capacidad que tenemos de sentir y de percibir, a la capacidad de empatizar con los demás.
Cada ser humano tiene una forma distinta de sentir y de reaccionar ante las distintas situaciones, por lo tanto, no hay una única manera de ser, ni de sentir, ni de vivir.
No eres demasiado sensible, solo estás reccionando ante aquello que te afecta.
Nadie te puede etiquetar como demasiado sensible porque es tu realidad frente a la suya.
Y hoy vengo a deciros que:
Ser sensible no es malo. Y mucho menos de débiles.
Permitirnos mostrar nuestra sensibilidad nos hace humanos.
Tu sensibilidad te ayuda a conectar con lo que pasa a tu alrededor y contigo mismo.
Tu sensibilidad no se merece juicios, se merece ser abrazada.
Dale espacio a tu sensibilidad y conecta con ella.
🤍