30/01/2026
En este último tiempo estuve haciendo muchas limpiezas energéticas en casas.
Y en una de ellas pasó algo muy particular.
Era la casa de su abuela.
Ahí habían vivido su papá y sus tíos desde chicos.
Un hogar con mucha historia, con memoria familiar.
Hasta que, ordenando, apareció algo que ella no sabía:
las cenizas de su abuelo estaban guardadas en uno de los dormitorios.
Justo ese cuarto iba a ser el del nuevo bebé, porque ella está embarazada.
Nunca había sentido miedo ni nada raro en la casa.
Pero cuando encontró la urna, algo interno se acomodó solo:
era momento de hacer una limpieza.
Las casas también atraviesan procesos.
Guardan vivencias, duelos, historias, cambios.
Y cuando una nueva etapa empieza, esa energía pide orden.
La limpieza no borra lo vivido.
Lo honra, lo acomoda y deja espacio para lo nuevo.
Después de ordenar la casa, el espacio se sintió distinto.
Más liviano.
Más disponible para la vida que llega.
🌀 Limpieza energética de casas
Acompañar cierres, cambios y nuevos comienzos