30/12/2025
Este año 2025 que termina ha sido muy especial para Myohai Dojo.
Hemos compartido zazen, silencio y una alegría serena, profundamente conectados con la práctica de y de nuestro maestro,
Hoy siento sobre todo AGRADECIMIENTO:
Agradecimiento por cada persona nueva que vino,
Agradecimiento por cada persona que continuó,
Agradecimiento por cada persona que sintió el deseo de ayudar a la práctica, olvidándose de sí misma,
Agradecimiento por esos “corazones mordidos por zazen” para siempre,
Agradecimiento por el espacio que ocupamos,
Agradecimiento por la shanga que nos sostiene y ayuda,
Agradecimiento a zazen que, sin hacer ruido, va transformando nuestra manera de vivir, de mirar y de relacionarnos,
Agradecimiento por la inmensa cadena de maestros y practicantes que, desde hace siglos, han hecho posible que estemos aquí,
Agradecimiento a nuestro maestro Raphaël Triet, por su enseñanza y ejemplo.
La actitud de agradecimiento no es una emoción bonita que aparece cuando todo va bien: es una elección, una dirección del corazón, en la que reconocemos que no somos autosuficientes y que vivimos de lo que recibimos a cada instante.
Por eso, mi deseo sincero es que podamos entrar en el 2026 con este corazón:
Un poco más sencillo, un poco más agradecido,
Un poco más disponible para seguir practicando juntos.
“gya tei, gya tei, hara so gya tei bo ji so waka”
“Vamos, vamos, todos juntos, más allá del más allá, hasta la orilla del satori”
Gracias de corazón a todos los que estáis acompañando este camino.
Gassho