19/03/2026
ABUSOCRACIA
¿Conoces el cuento del sabio y la vaquita?
Si no, lo puedes leer en este enlace. Te lo recomiendo: https://www.universal.org/es/bispo-macedo/el-sabio-y-la-vaquita/
Es un cuento muy pedagógico. Pero estoy seguro de que los neoliberales, al menos los neoliberales que lo conozcan, lo usan para pervertir su mensaje, y cogen la figura de la vaquita para compararla con "Papá Estado".
Papá Estado... A veces, me imagino que los neoliberales, a su vez, nos imaginan a las gentes de izquierda como unos vagos que nos queremos aprovechar de Papá Estado para tocarnos los genitales. Recibir sin dar. Y ahí están las "democracias liberales" (es decir, las dictaduras de los mercados) para velar por que eso no ocurra.
Pero la realidad no se ajusta para nada a sus pensamientos. Una cosa es no caer en la autocomplacencia y dependencia, para ser autosuficientes y esforzarnos, y otra cosa es un modelo de vida que, cada vez, nos pone la vida más difícil.
Antes no costaba tanto dinero, y por ende, tanto tiempo y esfuerzo, acceder a una vivienda, y ahora ni trabajando se puede. Antes, con un oficio o una carrera, era relativamente alcanzar una estabilidad laboral, y ahora ni con másteres, idiomas y ofimática. Antes se podía llegar a fin de mes y ahorrar, y ahora también, pero autoexplotándote o dejándote explotar.
Eso no es meritocracia. Es abusocracia. Vivimos en la sociedad del abuso, en la que los que más tienen, más capacidad de explotación poseen sobre los demás. Porque no es el que más trabaja o el que más talento tiene el que más prospera. El dinero, en este sistema, se hace con dinero y contactos. ¿Y qué mérito tiene eso?
Los abusones, los explotadores o exprimidores, no son solo los ricos. Si un trabajador, antes, cuando sí se podía, pagó su casa en 15 años (que era la duración media de las hipotecas en décadas pasadas), ese trabajador todavía disponía de vida laboral suficiente para ahorrar y comprarse otra casa (algo, ahora, impensable). Y ese trabajador, hoy pensionista, o sus hijos, se aprovechan de haber tenido condiciones más fáciles en el pasado... ¡para sacar provecho haciéndole la vida más difícil a los trabajadores de ahora! Pero la culpa es de los jóvenes (y no tan jóvenes), que no se esfuerzan lo suficiente.
¿No lo veis claro? ¿No lo estáis entendiendo? Vivimos en un modelo socio-económico y político que, en lugar de hacernos la vida más fácil y mejorar nuestras condiciones de vida, nos lo pone mucho más difícil y nos las empeora a la mayoría, ¡porque es rentable para una inmensa minoría! Un modelo que no solo legitima el abuso, sino que se alimenta de él. No es competitividad; es explotación.
¿Y esto cómo se arregla? Con una revolución. Hay que cambiar el modelo. La democracia liberal perjudica seriamente la salud mental, porque tener que esforzarse cada vez más para tener cada vez más lejos del alcance de la mano lo que debería ser accesible para todos, es frustrante, es agotador, y provoca depresión y ansiedad. El neoliberalismo mata, se lleva por delante vidas e ilusiones.
Unión, organización, lucha No Pacifista, y revolución. No es violencia. Es autodefensa.
Y vota bien, c**o. Vota bien. Que en algo eso, también puede ayudar.
https://diariodeunarevolucionetica.blogspot.com/2026/03/abusocracia.html
¿Conoces el cuento del sabio y la vaquita? Si no, lo puedes leer en este enlace. Te lo recomiendo: https://www.universal.org/es/bispo-macedo...