12/02/2026
Febrero suele ser el mes en el que baja la motivación…
y sube la autocrítica.
Cuando las metas no avanzan como esperábamos, muchas personas activan una voz interna dura, exigente, incluso castigadora.
Pero esa voz no aparece porque sí.
Muchas veces tiene que ver con nuestra historia de apego, con cómo aprendimos a relacionarnos con el error, el rendimiento o el afecto.
A veces, la autoexigencia fue una forma de adaptarnos. De sentirnos valiosos. De intentar estar a la altura.
La autocompasión no significa “todo vale”.
Significa poder decir:
👉 “Esto es difícil.”
👉 “Tiene sentido que me sienta así.”
👉 “Puedo acompañarme en lugar de atacarme.”
Desde enfoques como EMDR y el trabajo con trauma relacional, sabemos que cambiar el diálogo interno no es solo repetir frases positivas.
Es integrar experiencias emocionales nuevas donde la seguridad, el cuidado y la validación estén presentes.
La autocompasión es regulación.
Es sistema nervioso.
Es reparación interna.
Y eso se aprende.
Si sientes que vives en un bucle de autoexigencia, culpa o sensación constante de no ser suficiente, quizá no necesitas más fuerza de voluntad.
Quizá necesitas un espacio terapéutico donde revisar de dónde viene esa voz y transformarla.
En Hernández Psicólogos trabajamos desde el apego, la regulación emocional y abordajes basados en evidencia como EMDR.
📍 Marbella · Fuengirola · Málaga
Cuidarte no es debilidad. Es salud mental.