20/03/2026
No soy la mejor ginecóloga.
Y con el tiempo he aprendido que no necesito serlo.
He entendido que esta profesión no va de destacar por encima de los demás, sino de rodearte de personas a las que admiras, de las que aprendes y con las que creces.
Para mí, lo verdaderamente importante es sentir que formo parte de un equipo.
Compartir decisiones, dudas, conocimientos y también la responsabilidad de cuidar.
Porque la ginecología —y, en realidad, la medicina— es demasiado amplia, demasiado compleja y demasiado importante como para entenderla desde lo individual.
Por eso este proyecto no nace desde la idea de ser “la mejor”, sino desde la necesidad de construir algo honesto, sólido y compartido.
Un equipo en el que cada persona aporta lo mejor que tiene.
Un equipo en el que hay respeto, admiración y ganas de hacer las cosas bien.
Un equipo que entiende que cuidar de la mujer implica mirar más allá, escuchar más y sumar más.
Gracias por permitirme formar parte de este equipo 🩷.