02/02/2026
A veces los proyectos empiezan así.
Un día descuelgas el teléfono con más miedo que seguridad para pedir consejo a alguien a quien admiras de verdad.
Eso me pasó con la Dra. Ana Rosa Lucena.
Una profesional a la que he escuchado en charlas y conferencias, a la que he leído, a la que he seguido durante años y que siempre he considerado un referente en ginecología y, sobre todo, en obstetricia.
La llamada era sencilla: necesitaba orientación para incorporar al equipo a una persona especializada en obstetricia. Porque si algo tengo claro es que dar la mejor atención a las pacientes pasa, sí o sí, por rodearte de los mejores profesionales. La ginecología y la obstetricia son campos amplios, complejos, y las mujeres —y en especial las embarazadas— merecen una atención experta, cuidada y muy especializada.
Y de repente, sin esperarlo, la vida te regala algo más.
La posibilidad de que esa persona a la que admiras, a la que respetas y de la que has aprendido tanto… quiera sumarse al proyecto.
Para mí es un privilegio enorme que .anarosa forme parte de esta nueva etapa que estoy a punto de comenzar. Una etapa que en los próximos días podré contaros con más detalle, pero que me hace muchísima ilusión.
Esta misma tarde hemos podido estar juntas, compartir ideas, recorrer lo que será parte de este nuevo proyecto común… y solo puedo decir que me siento profundamente agradecida.
Como “flipada” confesa que soy, me hace especial ilusión contaros que muy pronto las pacientes que vengan a consulta podrán contar con la profesionalidad, la trayectoria y la forma tan humana de acompañar el embarazo que tiene Dra. Ana Rosa.
Pronto os cuento más.
De momento, me quedo disfrutando de este momento tan bonito. 💜