16/12/2025
Hace años, cuando un hombre tenía un problema sexual, no se hablaba de ello.
Se callaba.
Se aguantaba.
Se adaptaba.
Y si funcionaba “más o menos”, se daba por hecho que no había problema.
Esto era así.
Funcionaba así.
Hoy ya no.
Y no porque los hombres estén peor.
Sino porque el cuerpo ya no aguanta el silencio como antes.
¿Es bueno?
¿Es malo?
No lo sé.
Pero es lo que hay.
Hace tiempo, en consulta, un hombre me dijo algo que no se me ha olvidado:
“No me pasa nada grave…
pero tampoco disfruto.”
No tenía un diagnóstico.
No tenía una disfunción clara.
Tenía presión.
Presión por rendir.
Por cumplir.
Por no fallar.
Por no decepcionar.
Y cuando el s**o se vive así, el placer desaparece.
Por eso escribí
“La sexualidad masculina y lo que no se cuenta”.
No para explicar técnicas.
No para hablar de rendimiento.
Sino para poner palabras donde siempre hubo silencio
y devolver al cuerpo su función natural: sentir, no demostrar.
No es un libro para todo el mundo.
Es para quien empieza a sospechar
que adaptarse no es lo mismo que estar bien.
Si es tu caso, lo sabrás.
👉 bertahurtado.com
Ya en Amazon. https://amzn.eu/d/0vptt09