02/02/2026
El miedo a lo desconocido nos acompaña más de lo que creemos, y todavía más cuando hablamos de nuestra imagen y nuestra salud.
Dar el paso hacia la coloración vegetal puede generar dudas… pero también puede ser el inicio de una relación mucho más amable con tu cabello. Que la coloración vegetal nutre, fortalece y devuelve la vitalidad al pelo es un hecho: al no contener sintéticos que dañen la cutícula, solo aporta beneficios reales y visibles. Ahora bien, hablemos de lo que de verdad te ronda por la cabeza: el tono.
Llevo sintéticos, ¿me quedará bien?
Sí, pero es importante hacerlo bien. La transición a la coloración vegetal depende del estado previo del cabello: cuanto más sano e hidratado, mejor será el resultado. Es fundamental hacer una buena preparación del cabello que incluye el lavado en profundidad con champú sólido y la hidratación a base de mascarillas de aceite capilar para reparar la cutícula oxidada. Los tintes vegetales no borran el color que tienes debajo ni homogeneizar el tono. Por este motivo, las zonas decoloradas, quedarán teñidas de un tono más claro e intenso que en el resto del cabello dando lugar a matices únicos.
Y cuando me crezca el pelo...
Aquí llega una de las grandes ventajas de la coloración vegetal: adiós al temido efecto raíz. Olvídate de ese contraste marcado que aparece a las 3 o 4 semanas con los tintes sintéticos, se acabaron los cortes bruscos y líneas evidentes. El color vegetal es progresivo: con cada aplicación, los pigmentos se superponen suavemente, logrando un resultado cada vez más uniforme y natural.
No quiero que me quede naranja
Este es, sin duda, el miedo más extendido respecto a nuestras fórmulas de Henna. Y vamos a desmontar el mito de una vez porque la henna no aclara ni transforma el color a cobrizo en todos los cabellos y por norma. El resultado de la henna 100% natural y sin adulterar depende de la base de color sobre la que se aplica, ni más ni menos:
Si es castaño, tendrá un leve tono cobrizo.
Si es negro, verás un leve y precioso tono caoba a la luz del sol.
En cambio, sobre rubios claros puede llegar a ser cobre. (Si es lo que deseas, ¡adelante!).
Tengo muchas canas, ¿conseguiré un color uniforme?
Sí, con la doble coloración. Si tienes 50% o más de canas, o bien tienes pocas pero muy localizadas y concentradas en un punto, es necesaria para asegurar una buena cobertura. Se trata de teñir en dos pasos: el primero para cubrir, y el segundo para matizar el tono. El resultado merece la pena: natural, armónico y lleno de matices.
No sé bien qué tono escoger...
Típico dilema. Los tintes a base de plantas no penetran en las capas más internas de la estructura capilar, sino como un barniz con color. El tono que tienes debajo siempre va a ser el elemento que marcará el color definitivo. Eso sí, cuanto más utilices las plantas, mejor cubrirá el pelo y tendrás más control sobre el color.
Para ponértelo fácil, hemos creado un test que te ayudará a descubrir qué tono es el ideal para ti.
¿Todo claro? Escoge tu tinte
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