09/03/2025
Vivimos en una época de especialización, tecnología, digitalización, deshumanización. Nos sentimos bien rodeados de comodidades y de grandes avances: nos creemos invencibles y los más inteligentes de la historia. Pensamos que la medicina ha alcanzado los más altos estándares gracias a este progreso.
Pero cuando algo falla en nuestro organismo, cuando padecemos enfermedades crónicas, aflicciones psicológicas, cuando sentimos que en nuestro cuerpo algo no está bien, todo estos avances sirven para poco. No nos explican qué está pasando realmente, se limitan a tratarnos sintomatológicamente de por vida. Ante la inflamación: antiinflamatorios, ante la infección, antibióticos. No hemos entendido que el síntoma es la señal de que el cuerpo está usando sus propios mecanismos para reparar, compensar, equilibrar un problema.
No somos la suma un pulmón, un hígado, un bíceps, una rodilla, la sangre, el miedo, una cicatriz, un evento traumático... somos todo eso, somos un organismo hiperrelacionado con nuestra microbiota, con nuestras células y con el exterior. Nos alimentamos de la energía solar, de las impresiones y de la calidad de nuestras relaciones. Nos nutren los alimentos y la forma en las que los comemos, al igual que nos nutre el aire y el cómo lo respiramos.
Somos UNO con todo nuestro universo interior y exterior, somos UNO con nuestra propia evolución y la de los seres que nos rodean. Somos UNO con nuestros pensamientos, emociones y organismo.
No nos pueden dividir. No somos divisibles.
Busquemos espacios donde se respete esta indivisibilidad.
KineSun es una propuesta de respeto al SER que necesita recuperar su SALUD.