09/04/2026
Cuando alguien me pregunta cuál es mi historia con Reiki y cómo llegué hasta aquí, debo reconocer que al principio era muy escéptico al respecto. Buscaba algo para encontrarme bien, paliar los síntomas de mi enfermedad, calmar las dolencias que mi cuerpo presentaba, llenar los vacíos que tenía internamente, volver a reencontrarme, recuperar mi alegría, mis ganas de vivir, encontrarle un sentido a todo lo vivido, que a veces es tan difícil de entender, por lo amarga, dura y cruel que puede ser con uno y cómo impacta, de qué forma, con las situaciones de vida que me habían marcado. Nunca por asomo pensé que el Reiki me fuera a dar respuesta, ayuda y camino para conseguir todo esto. Las expectativas se han superado con creces y me ha dado muchísimo más de lo que nunca habría podido imaginar.
Hoy día ya no presento enfermedad ni dolencia alguna. Sanar es un proceso que lleva su tiempo. No es una varita mágica. Gracias al Reiki cada día estoy mejor. Muchas son las heridas y traumas que ya he trascendido y superado: maltrato, manipulación, sometimiento, dominación, humillación, censura, soledad, rechazo, injusticia, abandono, engaño, traición, dependencia, sobreprotección, falta de valía, de validación, de aprobación... Sin saber que las tenía, a lo largo de mi vida había intentado sin éxito llenar mis vacíos y carencias con actos compulsivos adictivos: trabajo, comida, compras, coleccionismo, tecnología, lectura, alcohol y otras sustancias. Aunque la mayor herida era la falta de amor, que buscaba completar de forma inconsciente en personas, principalmente en parejas.
Mi niño interior a día de hoy está muy trabajado, integrado, atendido, sanado y amado por mí. Mi adulto es un niño consciente, que nada necesita y nada le falta. Aun así, mi mejor versión está por llegar. Soy un inconformista. Todavía puedo estar mejor. Por eso sigo haciéndome Reiki solo por hoy desde hace años, mientras guío también como Terapeuta y Maestro de Reiki a las personas que llegan a mi centro terapéutico, tanto en Terapia de Reiki como en los Cursos de Reiki, porque en este camino estamos todos y todos queremos estar bien. Un camino de bienestar que da los frutos tan anhelados.