17/12/2025
Evitamos aquello que más tememos. Algunas tememos el propio miedo o la tristeza porque nos horroriza la vulnerabilidad; otras tememos pensar que estamos enloqueciendo porque nadie nos querrá así; algunas tememos sentir vergüenza porque hemos sido humilladas y queremos evitar a toda costa volver a pasar por ello.
Tememos lo vivido y lo proyectamos al futuro, pero sin ser muy conscientes de ello. A la larga, estos temores nos mantienen en la retaguardia, nos bloquean y nos impiden experimentar la vida y su presente 🎁
Aprender, pasito a pasito, a dejarnos tener miedo o tristeza, locura pasajera o vergüenza [o mete en este espacio tu tarada particular, si la conoces 😜], nos sitúa en el camino de conocernos, de entender cómo los tratamos y de cómo esto nos coloca ante la vida.
Pasito a pasito, aprenderemos también que ver nuestras taritas es, precisamente, lo que nos ayuda a crecer, pues nos permite hacer cosas distintas desde la conciencia, nos permite elegir en vez de seguir sometidas a nuestros fantasmas internos.