26/03/2026
Cuánto nos resistimos a sentir...
Sostenemos el día a día con tanta tensión
que terminamos por insensibilizarnos.
Muchas veces es más fácil no sentir,
dejar que dirija el piloto automático.
Pero qué costosa es esa desconexión de nosotrxs mismxs,
de nuestras necesidades,
de la experiencia más genuina de estar vivxs.
Hay algo en mí que se entumece
cuando me resisto a lo que es.
Solo a través del sentir,
de una apertura amable y sin juicio a mi experiencia,
puedo estar realmente en contacto
conmigo y con el otro.
Desde ahí,
puede aparecer una presencia cálida y generosa,
desde la cual cuidarme y cuidar.
Las prácticas somáticas
pueden ser un espacio seguro
para abrirnos a esa escucha sensible.
Si te resuena, te espero en clase. 💛