28/05/2026
El campo del **biomagnetismo** demuestra que los seres vivos generamos actividad eléctrica y magnética a través de la medición de los campos magnéticos producidos por los nervios y los músculos.
Esta “energía” se manifiesta concretamente en forma de corrientes eléctricas internas que fluyen por nuestro cuerpo.
Las fuentes detallan varias formas en las que se evidencia esta actividad:
Corrientes celulares: La fuente primaria de estos campos magnéticos es la densidad de corriente impresa, que es la corriente que atraviesa las membranas celulares.
Actividad del corazón: El corazón genera el campo biomagnético más grande del cuerpo, conocido como magnetocardiograma (MCG), el cual es producido por su actividad eléctrica durante cada latido.
Actividad del cerebro: El cerebro produce el magnetoencefalograma (MEG), generado principalmente por las corrientes en las dendritas de las neuronas.
Impulsos nerviosos: Se ha demostrado que cuando un potencial de acción (un impulso nervioso) viaja a lo largo de un nervio, produce corrientes de acción que generan un campo magnético a su alrededor.
Movimiento térmico: Incluso a un nivel más básico, existen corrientes térmicas en el cuerpo debido al movimiento aleatorio de los electrones, aunque el campo magnético que producen es minúsculo.
En resumen, la capacidad de detectar y medir estos campos magnéticos externos mediante sensores ultrasensibles confirma que nuestro organismo funciona mediante un flujo constante de corrientes eléctricas e impulsos electroquímicos.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10181075/