08/05/2026
Muchas mujeres viven pensando que su suelo pélvico está “débil” cuando en realidad está agotado, tenso y funcionando en estado de alerta constante.
Y aquí aparece algo importante:
no todo se soluciona haciendo más ejercicios de Kegel.
A veces el problema no es la falta de fuerza, sino la incapacidad del cuerpo para relajarse, respirar y dejar de protegerse todo el tiempo.
Dolor pélvico, sensación de presión, estreñimiento, urgencia urinaria, molestias durante las relaciones sexuales o sensación constante de tensión pueden aparecer en músculos que llevan demasiado tiempo sosteniendo estrés, dolor o compensaciones.
Un suelo pélvico sano no solo sabe activarse.
También sabe relajarse.
Porque vivir “apretando” no siempre significa estar fuerte.