30/03/2026
Emilio Sola
Duque de Medina Sidonia: Últimas noticias sobre la batalla de Alcazarquivir de mediados de agosto de 1578:
https://www.archivodelafrontera.com/.../duque-de-medina.../
Tres cartas del duque de Medina Sidonia, del 14, 18 y 22 de agosto de 1578, resumen los últimos avisos que se tienen de lo sucedido al rey Sebatián, tanto por el testimonio del alcalde de Arzila en el momento en que los portugueses con la armada entran en ella, como por un criado “muy privado” del rey Muley Maluco, mu**to también en la batalla, como luego de su hermano que le sucede en el reino, que certifican que el rey ha mu**to en la batalla; y según el alcaide de Arzila, Cid Albequerin, de dos arcabuzazos y de una cuchillada en la cabeza. El criado de Muley Maluco y luego de su hermano el nuevo rey, era un cautivo que se había criado en las tierras del duque de Medina Sidonia, bien conocido por ello, y que tenía noticias muy frescas pues hacía solo seis días que había salido de Marruecos, y había estado en el campo de batalla, testigo de vista, por lo tanto; se le envía a la corte pues sabe cosas “fuera de las ordinarias”, como verán allí.
Los portugueses siguen negando la muerte del rey Sebastián, con obstinación; incluso se enfrentaron (“han llegado… a desafiarme”) al duque de Medina Sidonia por haber ordenado hacer las exequias del rey. Dicen que va en la armada, en el galeón San Martín, que el día 14 de agosto pasó por Sanlúcar, con 600 velas, cuando el duque escribió la primera de sus cartas a la corte. Inclusó llegaron a pregonar que nadie hablase “si era mu**to o vivo”. El de Medina Sidonia, por su parte, manifiesta su malestar ante esto de manera indirecta y discreta: “bien pudiera decir la causa de esto, más cállola pues Vuestra Majestad, comocosa tan propia suya, sabrá juzgarla sin que yo más me declare”. Todas las cautelas, como cosa de Estado, pues, son necesarias, y ya se ve la importancia del asunto.
Finalmente, del duque, como coordinador en el sur, hace llegar al marqués de Santa Cruza la correspondencia que le llega de la corte para él, recibe de la armada portuguesa en Sanlúcar los 500 soldados que hay que enviar a Tánger para reforzarla y advierte de que la frontera está bien abastecida de soldados ya. Por otra parte, se queja de que el Factor de Portugal ha ordenado licenciar a la gente, cuando él considera que es aún prematuro, y más cuando en Tánger lo ideal sería que hubiese dos mil hombres y esos quinientos hombres enviados pudieran ser insuficientes.