29/01/2026
📱 Estrés digital: cuando las pantallas nos pasan factura
Vivimos hiperconectados. Desde que suena el despertador hasta que nos acostamos, el móvil nos acompaña, interrumpe y nos mantiene en alerta constante. Este modo de vida tiene un nombre cada vez más presente en consulta: estrés digital.
🧠 El problema no son las pantallas en sí, sino cómo las usamos. Nuestro cerebro interpreta muchos de los estímulos digitales —notificaciones, mensajes, comparaciones en redes— como pequeñas amenazas constantes. El resultado es un estado de activación continua que puede derivar en ansiedad, irritabilidad, dificultad para concentrarnos y sensación de saturación.
📉 Muchas veces utilizamos el móvil como un “chupete emocional”: cuando estamos nerviosos, tristes o frustrados, miramos la pantalla para no sentir. Pero eso no regula la emoción, solo la tapa… y suele empeorarla. Las emociones no se gestionan con pantallas, sino con conciencia, pausa y experiencias reales.
👨👩👧👦 En el caso de los niños y adolescentes, el ejemplo es clave. Aprenden observando. Si ven a los adultos recurrir al móvil en cada momento de espera, aburrimiento o estrés, repetirán ese patrón. La educación digital empieza en casa, con límites claros y coherentes.
⚠️ Además, cuando el uso del móvil desplaza actividades esenciales —deporte, juego, descanso, relaciones cara a cara— hablamos de desplazamiento digital, con un impacto directo en la salud mental.
💡 ¿Qué podemos hacer?
✔️ Limitar el uso de pantallas cuando sentimos ansiedad.
✔️ Aprender a identificar lo que sentimos antes de distraernos.
✔️ Utilizar estrategias fisiológicas: respiración, relajación, movimiento.
✔️ Priorizar el contacto social y las actividades reales.
✔️ Poner límites conscientes al móvil, también como adultos.
La tecnología puede ser una aliada, pero no una vía de escape emocional. Recuperar el control de las pantallas es una forma directa de cuidar nuestra salud mental.