Cuarzo, Psicología Científica

Cuarzo, Psicología Científica Centro de psicología dedicado a la orientación y tratamiento psicológico. Ansiedad Estrés Trastornos del estado de ánimo: depresión, etc. Sexualidad.

CUARZO, Psicología científica es un centro de psicología dedicado a la orientación y tratamiento psicológico. Desde una perspectiva basada en el método científico, ofrecemos tratamientos encaminados a reestablecer un óptimo equilibrio familiar, laboral y social en un ambiente profesional, cercano y comprometido con su demanda.


Áreas de intervención: Trastornos de la personalidad. Problemas de pareja. Problemas de conducta. Trastornos de alimentación: anorexia, bulimia. Intervención sobre variables emocionales asociadas a problemas de salud (obesidad mórbida, hipertensión arterial, cáncer, etc). Nuestra consulta está ubicada en la Calle Doctor Esquerdo, 112. 28007, Madrid. Teléfono: 661 952 007
Bus: 14, 20, 26, 30, 32, 56, 63, 143, 145, 156, E. Metro: Conde de Casal (Línea 6)
http://www.cuarzopsicologiacientifica.es

🛌 ¿Qué son? Las parasomnias son alteraciones del sueño que implican comportamientos, experiencias o respuestas físicas n...
01/03/2026

🛌 ¿Qué son? Las parasomnias son alteraciones del sueño que implican comportamientos, experiencias o respuestas físicas no deseadas mientras la persona está durmiéndose, dormida o despertándose. Cuando ocurren de manera regular e interfieren en la vida diaria, generan un impacto negativo en la salud mental de la persona. En la mayoría de los casos, quien las experimenta no es consciente de lo ocurrido y no lo recuerda al día siguiente.

❓¿Cuál es la causa? Pueden estar relacionadas con factores genéticos, estrés, falta de sueño, consumo de alcohol o dr**as, ciertos medicamentos o enfermedades físicas como la apnea del sueño.

¿Cómo impactan a la persona? Las parasomnias afectan tanto al descanso como a la salud mental. La falta de sueño reparador puede provocar fatiga, cambios en el estado de ánimo, problemas de concentración, desorientación o dificultades cognitivas.

¿Cómo se manifiestan?

• Sonambulismo: La persona realiza acciones motoras mientras duerme, como caminar o comer.
• Terrores nocturnos: Episodios de gritos o movimientos bruscos acompañados de miedo intenso.
• Despertar confusional: Al despertar, la persona se muestra desorientada y confusa, a menudo con dificultad para responder a preguntas o realizar tareas simples.
• Pesadillas: Sueños aterradores y vívidos que provocan una fuerte respuesta emocional de miedo, ansiedad o angustia.
• Bruxismo: Rechinar o apretar los dientes durante el sueño.

También existen otras manifestaciones como hablar durante el sueño, presentar movimientos rítmicos o experimentar calambres en las piernas.

31/01/2026

“¡Es que me da pereza!”
 
💤¿Cuántas veces se lo hemos dicho a alguien, o nos lo hemos dicho a nosotros mismos? “Tengo/debería/habría que… pero me da pereza.”

Una emoción que hasta ha sido digna de entrar en catálogos morales. ¿De verdad es tan mala?

Al fin y al cabo, es información. De que por delante tenemos una tarea de afrontamiento que ni resulta motivante ni le auguramos un final gratificante.

“Espera… ¿lo que sentías era pereza?” A veces, toca hacer como con los malos de Scooby Doo: quitarla como una máscara para descubrir que, debajo, igual hay otra emoción distinta.

Sí: a veces toca hacer un ejercicio de identificación para descubrir que eso que nos frena a enfrentar situaciones no es (o no es solo) pereza, sino una ligera ansiedad o vergüenza…

Nos paramos mentalmente al borde del “precipicio” de eso que tengo que hacer, esa persona con la que me voy a encontrar… y lo reproducimos mentalmente, calibrando los detalles del “salto”, sin llegar a darlo.

🤔Valorando si, en realidad, merece la pena el esfuerzo. Claro: afrontar cuando nos sentimos inseguros o poco capacitados no es alentador; es normal que nos dé pereza.

Suele ser interesante hacer el ejercicio de mirar a la pereza y pedirle que nos presente a esa emoción tan interesante que, a veces, le acompaña.

Y a ti, ¿también te da pereza? ¿U es otra cosa?

😴 El sueño me quita el sueño: la paradoja del dormir Si alguien hiciese un ranking de las funciones corporales más valor...
25/01/2026

😴 El sueño me quita el sueño: la paradoja del dormir

Si alguien hiciese un ranking de las funciones corporales más valoradas, cabe poca duda de que dormir ocuparía los primeros puestos. Si te paras a pensar, ¿cuánto tiempo dedicas a hablar del dormir o del cansancio en tu vida cotidiana?

🛌 Todos aspiramos a tener un sueño de calidad. Eso implica, entre otras variables, dormir las horas que sean necesarias según nuestro momento de vida, sentir que el sueño es reparador, que los ciclos del sueño estén equilibrados y tener hábitos rutinarios en torno al momento de dormir. En España, por ejemplo, sabemos que nuestro estilo de vida tiende a ser algo tardío respecto al momento de acostarse, y bastante madrugador a la hora de levantarse. Por lo tanto, no pocas personas refieren no llegar a dormir las horas que desearían o necesitarían.

🤯 Además, una reacción muy habitual cuando aparecen problemas para dormir es la de la preocupación. No existirían si no tantos consejos y remedios caseros para recuperar el sueño otra vez. Sin embargo, tratar de controlar el sueño tiene un efecto paradójico: querer dormirnos, pensando en el día que nos queda por delante y las horas de sueño que restan, sólo consigue activarnos; es decir: genera el estado contrario al que necesitamos para volver a conciliar el sueño.

El sueño no se consigue de una manera consciente y voluntaria, sino mediante hábitos que indiquen al organismo que ha llegado la hora de dormir. Si nos esforzamos en tratar de conseguir el sueño de una manera obsesiva, nos generamos una respuesta de ansiedad incompatible con el descanso.

30/11/2025

Ponte en mi lugar

🤔¿”Has escuchado alguna vez el término “Teoría de la Mente”?

Si sacamos el tema de la empatía, a lo primero a lo que aludimos es a la habilidad de “ponerse en el lugar del otro”. Incluso hay a quien le suenan las “neuronas espejo”. No obstante, en términos funcionales, es la Teoría de la Mente (abreviada como ToM) la capacidad cognitiva que nos permite comprender que los otros también tienen pensamientos y emociones, y que estos son distintos de los nuestros (incluso aunque la emoción sea compartida).

La ToM es una función que empieza a desarrollarse en la infancia: con uno o dos años, los bebés ya empiezan a comprender que los otros también sienten y reaccionan, y que esa reacción no es aleatoria. A partir de ahí, la Teoría de la Mente va adquiriendo mayor sofisticación: aprendemos a simular o mentir, a detectar dobles intenciones y a entender que las personas atribuimos emociones y pensamientos a otras personas. Comenzamos a saber usar la ironía, a apreciar los matices del lenguaje, a utilizar el humor, las bromas o las sorpresas… Y, por supuesto, se va fraguando la empatía: la capacidad de imaginar lo que otro siente o piensa, sin necesidad de haber tenido experiencias similares a las de esa persona.

Así, la ToM se convierte en una habilidad primordial para navegar en nuestra vida cotidiana, tan rica en claves sociales, culturales y comunicativas, y su funcionamiento se tiene en cuenta a la hora de valorar posibles alteraciones del desarrollo, déficits en habilidades sociales o dificultades marcadas en la regulación emocional, por ejemplo. Con ello, nos aseguramos también de dotar de herramientas a la persona y su entorno para incrementar sus posibilidades en la imprescindible participación social, y vivir experiencias exitosas en la relación con los demás y con uno mismo.

“Pensar no es igual que hacer”: la fusión pensamiento-acción En psicología la “fusión pensamiento-acción” hace referenci...
26/11/2025

“Pensar no es igual que hacer”: la fusión pensamiento-acción

En psicología la “fusión pensamiento-acción” hace referencia a una creencia irracional en la que la persona siente que:
 
1. Pensar en algo dañino significa que se es mala persona: “Si tengo un pensamiento agresivo, significa que soy un violento.”

2. Si lo pienso significa que lo voy a hacer: “Si pienso en quemar el coche quizás acabe haciéndolo.”

Este fenómeno produce un gran malestar emocional. No es voluntario y no implica superstición consciente.

El motivo es que, a lo largo de la historia y entre diversas culturas, se ha planteado que una forma de pensar “limpia” (sin críticas, sin “malos deseos”, sin envidias, sin cierto tipo de imágenes, como sexuales o violentas, etc.) es tan importante como tener una conducta ejemplar. ¡Incluso más importante! Esto implica, por tanto, asignar al pensamiento (y a las emociones) un valor moral: hay formas correctas e incorrectas de sentir y pensar, igual que en el actuar.

Aquí, el pensamiento (fenómeno privado e íntimo), se equipara al comportamiento: visible y con consecuencias notables. Fusión pensamiento-acción. A veces, en lugar de “lo correcto”, esta creencia también puede estar guiada por criterios de eficiencia, utilidad o perfeccionismo.

¿Cuál es el problema? Pues que el pensamiento y la emoción siguen sus propias reglas. Entre ellas, un grado de controlabilidad muy bajo (vamos: que no podemos decidir “no pensar”). Por lo tanto, no pueden ser valorados moralmente. ¡Y menudo alivio! Porque vivir bajo la potente premisa de que hay pensamientos y sentimientos inadecuados es vivir bajo el escrutinio del más duro juez: uno mismo.


14/11/2025

¿Te has preguntado alguna vez por qué mentimos? No sólo el motivo inmediato que nos lleva a mentir, sino por qué, de hecho, tenemos esa capacidad. La realidad es que, en términos evolutivos y funcionales, el uso de la mentira es una habilidad social más. Puede resultar sorprendente, pero sí.

En psicología, resulta interesante evaluar el mentir por su funcionalidad y su adecuación. ¿Se miente para evitar consecuencias potencialmente perjudiciales? ¿Se utiliza para sobrecompensar déficits? ¿O se miente para generar un impacto en otros? ¿Se miente en exceso, o puede que la persona no sepa mentir? No es un asunto que se juzgue desde un prisma moral, puesto que los motivos para mentir son muy diversos. ¿O es que acaso nunca hemos guardado un secreto? Si nos preguntan por una información que no queremos o podemos revelar, ¿no capeamos a veces la situación con una “verdad a medias”? ¿Cuántas veces, en la historia de la humanidad, las personas han mentido y alterado información con la intención de salvar o escudar a otros? La mentira, por lo tanto, puede servir a un propósito de protección y guarda.

Otro uso que le damos usualmente a la mentira es el de generar experiencias y emociones en otros. Por supuesto, puede ser en un sentido perjudicial (nadie lo niega), pero hay muchas situaciones, incluso tradiciones, que están basadas en simular, en crear una ilusión. Desde fingir y guardar una información para dar una sorpresa agradable a alguien, hasta la expectación que generan los Reyes Magos. Lo que sucede en una peli o en un teatro, o cuando entramos al Pasaje del Terror de un parque de atracciones… todo eso es mentira. Y, sin embargo, lo que nos hace sentir es muy real.

Así pues, hay que entender que la capacidad de mentir forma parte de los recursos del ser humano, y que no es una conducta intrínsicamente “mala”, sino que el perjuicio está en la finalidad con que es usada y las consecuencias que general.

WHITE IS THE NEW BLACK”: el pensamiento dicotómico🖊️ Hagamos una pequeña prueba: piensa en la última situación o persona...
29/10/2025

WHITE IS THE NEW BLACK”: el pensamiento dicotómico

🖊️ Hagamos una pequeña prueba: piensa en la última situación o persona que haya conseguido enfadarte. Concéntrate en ello: qué pasó por qué ocurrió lo que ocurrió y, sobre todo, por qué crees que te enfadó tanto. ¿Lo tienes? Bien. Ahora piensa qué opinas sobre ese suceso o persona.

❌Es probable, si el ejercicio ha funcionado, que a tu mente hayan acudido frases rotundas y directas. “Siempre, nada, nunca, fatal, increíble, intolerable… ¿Te suena? Si la emoción que se despierta en nosotros ese es lo suficientemente intensa, comienzan a aparecer pensamientos distorsionados. En particular, una distorsión muy interesante: el pensamiento dicotómico, o “blanco y negro”.

⚫️⚪️El pensamiento dicotómico implica, básicamente, un modo de pensar absolutista, caracterizado por la polarización, sin cabida a los matices y que se presenta cuando estamos bajo una emoción intensa. En nuestro ejemplo, al evocar la emoción de enfado, las verbalizaciones que haremos son eminentemente negativas, claro. Pero también ocurre con emociones placenteras: podemos pasar a pensar que algo es maravilloso, único en la vida, que sólo ocurre una vez, que no nos podemos perder…

¿El problemilla de esta distorsión? Que nos lleva a interpretaciones bastante más pobres, sin detalles, y retroalimenta la intensidad emocional en que se apoya. A su vez, esto genera a largo plazo una mayor inestabilidad emocional. Claro: si lo que nos pasa sólo puede ser genial u horrible…”

🌈 Ser conscientes de que cada cerebro interpreta la realidad de una forma singular, pararnos a sentir “antes de pensar”, y a pensar antes de hacer, son pequeños detalles que nos pueden ayudar a ver la amplia gama de colores que componen la vida entre el blanco y el negro.

25/10/2025

¿CUÁL ES LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA CULPA?

🤔¿Qué es y por qué aparece la culpa? Es una que, aunque resulta incómoda, cumple un papel muy importante en nuestras relaciones. Surge cuando creemos que hemos hecho daño a alguien o actuado en contra de las normas sociales, mezclándose la empatía (sentir el sufrimiento del otro) con la sensación de ser responsables de lo ocurrido.

❓¿Cuál es su función? La culpa está en la base de muchos comportamientos prosociales, como reflexionar, pedir disculpas y tratar de reparar el daño causado. Al igual que el resto de emociones, es un mecanismo adaptativo ya que nos ayuda, por un lado, a fortalecer los lazos con las personas que nos importan y por otro a actuar de forma que cuidemos a los demás y respetemos las normas de convivencia.

¿Y cuando aparece en soledad? La culpa también puede ocurrir en la intimidad individual, sin que haya otras personas involucradas. Se trata de una emoción compleja que puede desencadenarse por múltiples causas y tener origen en las normas sociales en las que nos hemos criado, los entornos familiares y las experiencias previas a lo largo de la vida.

➡️ Aunque tendemos a ver la culpa como una emoción “mala” o “negativa”, puede enseñarnos a ser conscientes de nuestros actos y sus consecuencias, a asumir responsabilidades, reparar errores y a empatizar con los demás. Reconocerla y gestionarla de forma adecuada nos permite mejorar nuestras relaciones y crecer como personas.

🧡 Con mucha ilusión compartimos que, a partir de noviembre, se une a nuestro equipo Ana Pérez García. Licenciada en Psic...
15/10/2025

🧡 Con mucha ilusión compartimos que, a partir de noviembre, se une a nuestro equipo Ana Pérez García.

Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid. Máster en Inteligencia Emocional e Intervención en Emociones y Salud por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Especialista en Salud Mental Perinatal por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Ha sido profesora y tutora de prácticas de atención psicológica individual y tutora-coordinadora de prácticas de programas de intervención psicológica grupal del Máster en Inteligencia Emocional e Intervención en Emociones y Salud y del Especialista en Intervención en la Ansiedad y el Estrés de la UCM.

Experiencia en atención psicológica en población adulta (trastornos de ansiedad, depresión, dolor crónico...), infantil y adolescente (habilidades sociales, problemas de conducta…). Colaboradora como psicóloga en el IES Las Encinas en Villanueva de la Cañada (Madrid) impartiendo talleres grupales de diferentes temáticas (ansiedad ante exámenes, alimentación e imagen corporal, etc) y atendiendo de forma individual a los alumnos matriculados en el centro.

Asistencia y presentación de distintos trabajos en congresos y reuniones científicas de ámbito nacional e internacional. Miembro del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid con número de colegiada M-30506.

Bienvenida a Cuarzo, Ana 😍🧡.

12/10/2025

🧐”¿Somos lo que somos, o somos lo que hacemos?” ¿Te has hecho alguna vez esta pregunta? ¿Eres los atributos que dirías de ti mismo en este momento? ¿O dirías que también “eres” tus decisiones, tus valores, tus gustos, tus ideales, tu forma de actuar…?

➕Las valoraciones positivas sobre el individuo son muy importantes en el reforzamiento de la y del sentido de identidad; especialmente, cuando ambos están desarrollándose. Sin embargo, resulta sorprendente lo mucho que nos cuesta a veces formular un .

🥰A menudo, identificamos un cumplido con el ensalzamiento de una cualidad, de algo “inherente” a la persona: ser guapo, ser inteligente, ser simpático… Y no vamos desencaminados; necesitamos “saber que somos” para sentirnos parte del mundo. No obstante, nuestra identidad no puede construirse sólo a base de atributos. ¿Por qué? Porque uno puede “ser inteligente”… pero ¿y el día en que haya alguien más inteligente que tú? ¿Dejas de ser “el inteligente”? ¿Quién eres, entonces?

Por eso, cuando en terapia se trabaja en las habilidades de comunicación, se hace mucho hincapié en incorporar el hábito de referirnos con mucha más frecuencia a los comportamientos y emociones, en lugar de usar siempre calificativos categóricos. Referirnos a (“pintas muy bien”, “escribes textos muy interesantes”, “vistes muy elegante”…) o a cómo nos hace sentir algo de la otra persona (“me encanta cómo cocinas”, “me anima hablar contigo”, “agradezco cuando me echas una mano”…) permite justificar esas cualidades, plasmarlas en hechos prácticos. De esa forma, dejamos de movernos en conceptos más absolutistas, y ya no importa tanto el “ser o no ser”, sino cómo hacemos que ese “ser” tome forma en actos concretos para cada uno.

Hoy, 8 de octubre, es el Día Internacional de la Dislexia; un trastorno del aprendizaje popularmente conocido por su pri...
08/10/2025

Hoy, 8 de octubre, es el Día Internacional de la Dislexia; un trastorno del aprendizaje popularmente conocido por su principal signo: la dificultad para leer o escribir debido a que las letras “se mezclan”. No obstante, la dislexia es mucho más que eso. En realidad, se trata de una condición neuropsicológica en la que se ven afectadas algunas funciones concretas del lenguaje, como la conciencia fonológica, la memoria o la velocidad de procesamiento verbal. Estas alteraciones no sólo suelen estar detrás las características más clásicas de la dislexia, como la dificultad para expresarse verbalmente por escrito, confundir letras o seguir una lectura. También generan un impacto en la atención de la persona disléxica, que ha de realizar un sobreesfuerzo para mantenerla, o en su capacidad para comprender la información, sintetizarla y memorizarla, por poner dos ejemplos. La dislexia puede presentarse con diferentes grados de severidad y, a menudo, asociada a alguna otra dificultad de aprendizaje. Según las funciones afectadas, se clasifica como dislexia fonológica, dislexia superficial o dislexia mixta.

No es de extrañar, por tanto, que sea en la etapa escolar donde se detecta con más frecuencia, siendo fundamental además estar atento para identificar este o cualquier otro problema que dificulte el aprendizaje del alumno. La dislexia no tiene relación con la inteligencia, pero una dislexia no identificada es lo que puede estar detrás de un alumno aparentemente inatento, “en las nubes” o aburrido; que deja tareas incompletas o tarda bastante en hacerlas, que se muestra inseguro a la hora de participar en clase o que, a menudo, suele acabar por mostrar un bajo concepto de si mismo en cuanto a sus capacidades intelectuales, académicas y de autonomía personal.

Así pues, un abordaje a tiempo es la mejor estrategia para manejar el problema y prevenir otras consecuencias futuras.

10 de septiembre – Día Mundial para la Prevención del SuicidioEn el día de hoy, como cada año, nos hacemos eco de la rea...
10/09/2025

10 de septiembre – Día Mundial para la Prevención del Suicidio

En el día de hoy, como cada año, nos hacemos eco de la realidad de la conducta suicida, así como de la imbatible evidencia de que dicha realidad puede ser cambiada y prevenida con los recursos y cauces adecuados.

En Cuarzo, Psicología Científica, queremos visibilizar que, en inmensa medida, quien piensa en quitarse la vida es quien desea, en realidad, poner fin a un sufrimiento físico y/o emocional que se percibe inabarcable e interminable. Nadie está libre de pensar en morir cuando llegamos a creer profundamente que no queda solución o esperanza, cuando la soledad no deseada se instala como compañera o nos da por pensar que nuestra ausencia es indiferente al mundo.

Por eso es fundamental invertir en programas y protocolos de prevención e intervención sobre la conducta suicida. Porque, al contrario de ser una cuestión marginal, cualquier persona puede, bajo un conjunto de circunstancias (enfermedad, soledad no deseada, bajo apoyo social percibido, pérdida de seres queridos, estrés agudo mantenido en el tiempo, sensación de poca autonomía o control de uno mismo y del entorno, contextos o relaciones hostiles, incremento de las emociones desagradables, disminución de las agradables…), llegar a considerar poner fin a su vida.

De la misma forma, y si dichas circunstancias te parecen cotidianas, cabe pensar que otra opción es posible. Que estamos a tiempo. Que el vacío no es una sentencia ni el abordaje comunitario del suicidio un imposible. En otras palabras: que es factible volver a dar calidad a la vida.

Y en Cuarzo siempre vamos a estar aquí para acompañar en el sufrimiento y para volver a encontrar motivos para la .

Dirección

Paseo De La Reina Cristina, 6, 1º-1
Madrid
28014

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