04/02/2026
Además de la asociación principal entre ojo seco y calidad del sueño, el estudio aporta varios matices interesantes que merece la pena tener en cuenta.
🔸 La relación se mantiene tras ajustar por variables como edad, s**o, índice de masa corporal y otros factores, lo que refuerza que no se trata solo de una correlación superficial.
🔸 Los autores señalan que los síntomas evaluados son subjetivos, recogidos mediante cuestionarios y no mediante pruebas clínicas objetivas, algo importante a la hora de interpretar los resultados y extrapolarlos a consulta.
🔸También plantean posibles mecanismos que podrían explicar la asociación, como alteraciones inflamatorias, cambios hormonales ligados al sueño o hábitos asociados a dormir menos horas, aunque el diseño del estudio no permite establecer causalidad.
🔸Al ser un estudio transversal, no podemos saber si dormir mal favorece la aparición de síntomas de ojo seco o si los síntomas oculares influyen negativamente en el sueño, pero sí pone el foco en una variable que rara vez se explora en la anamnesis pediátrica.
¿Incluirías evaluación del sueño como parte de tu protocolo cuando valoras ojo seco en niños?
Si quieres saber más sobre esta investigación puedes leer aquí el artículo: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0021755725001603