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20/03/2026

A veces la frase “odio mi trabajo” no habla realmente del trabajo.
Habla del desgaste.
Del cansancio acumulado de llevar demasiado tiempo forzándote, adaptándote o aguantando situaciones que poco a poco van drenando tu energía.
Cuando el cuerpo y la mente llevan mucho tiempo en tensión, todo empieza a pesar más:
las tareas pequeñas, las reuniones, los lunes, incluso cosas que antes no te costaban.
Y es fácil interpretar ese malestar como rechazo total.
Pero muchas veces no es odio, es agotamiento, desmotivación o burnout.
Por eso antes de tomar decisiones impulsivas o seguir aguantando sin mirar lo que pasa, puede ser útil hacer una pausa y preguntarte algo importante:
¿Qué parte exactamente de mi trabajo me está desgastando?
Porque entender de dónde viene el desgaste es el primer paso para empezar a cambiar algo.

18/03/2026

“Siempre voy con prisa.”
Es una frase tan normalizada que muchas veces ni la cuestionamos, incluso suena a que estás haciendo las cosas bien.
Pero vivir con prisa no siempre significa avanzar sino que muchas veces significa vivir en modo urgencia.
Cuando todo parece importante, inmediato y necesario, el cuerpo no descansa y la mente no para y así, poco a poco, empiezas a perder algo muy importante: la capacidad de estar.
- Estar en lo que haces.
- Estar en lo que sientes.
- Estar en lo que realmente quieres.

Vivir con prisa puede ser una forma de no parar.
Y no parar evita muchas cosas:
pensar con calma, escuchar lo que necesitas, o darte cuenta de si lo que estás haciendo tiene sentido para ti.
Si siempre vas con prisa, quizá el problema no es la organización.
Quizá es que parar se ha vuelto incómodo.
Y a veces la pregunta no es: “¿Cómo hago más en menos tiempo?” sino: “¿Qué aparece en mí cuando dejo de correr?”

16/03/2026

“Nunca estoy satisfecho con lo que hago.”
Da igual que el resultado sea bueno, da igual que hayas trabajado muchísimo, da igual que, objetivamente, lo que hayas hecho esté bien hecho.
Siempre aparece ese “sí, pero…”.
“Sí, pero podría haberlo hecho mejor.”
“Sí, pero otros lo hacen mejor.”
“Sí, pero tampoco es para tanto.”
Y claro… así es muy difícil sentir satisfacción.
En estas circunstancias la persona cree que el problema es que no hace suficiente, pero no es eso. El problema no es el rendimiento es la vara con la que te estás midiendo.
Cuando hay autoexigencia crónica pasa algo muy concreto:
En cuanto alcanzas un objetivo, la referencia cambia.
No te permites quedarte ahí.
No te permites decir “esto está bien”.
Tu mente ya está señalando lo siguiente y entonces vives en una carrera donde nunca hay meta real.
No porque no seas suficiente sino porque la meta se mueve constantemente.
Y eso tiene 2 consecuencias.
1-. El descanso genera culpa.
2-. El logro dura muy poco.
La sensación de “no es suficiente” se vuelve permanente.
Querer mejorar no es el problema, el problema es no permitirte reconocer lo que ya haces bien.
Porque si nunca es suficiente, tu sistema interno está diseñado para que siempre pierdas.

13/03/2026

Hay personas que siempre entienden a todo el mundo.
Entienden por qué el otro reaccionó así, entienden por qué está distante, entienden su enfado, entienden su historia.
Y esto, en principio, es una cualidad muy bonita y que todos debemos cultivar pero a veces, detrás de esa capacidad de comprender a todos… hay algo más.
Muchas veces en consulta escuchamos frases como:
-“No me gusta cómo me trata, pero lo entiendo.”
-“Sé que no me llamó, pero está pasando por un mal momento.”
-“Me habló mal, pero está estresado.”
Y yo suelo hacer la misma pregunta:
¿Y quién te entiende a ti?
Porque entender al otro es una habilidad emocional, pero convertirte siempre en quien sostiene, calma, justifica y regula… termina pesando.
A veces no es solo empatía, en algunasocasiones es hiperresponsabilidad emocional, lo que básicamente te lleva a sentir que tú tienes que mantener el equilibrio, que tienes que evitar tu el conflicto o que tienes que ser la persona madura.
Y poco a poco, sin darte cuenta, te vuelves comprensivo con todos… menos contigo.
Entender a los demás no significa olvidarte de ti.
Puedes comprender lo que le pasa al otro y aun así decir: “Esto no me hace bien.”
Puedes tener empatía y seguir poniendo límites.
No eres responsable de gestionar todas las emociones ajenas.
A veces el trabajo no es entender más.
Es dejar de hacerte cargo de todo.

Pensamientos intrusivos, pensamientos horribles, miedo a perder el control…Muchas personas se asustan cuando aparece una...
11/03/2026

Pensamientos intrusivos, pensamientos horribles, miedo a perder el control…
Muchas personas se asustan cuando aparece una idea en su mente que va completamente en contra de sus valores.
“¿Por qué estoy pensando esto?”
“¿Y si significa algo sobre mí?”
“¿Y si en el fondo quiero hacerlo?”
Pero aquí hay algo importante que entender.
Un pensamiento no es una intención.
Un pensamiento no define tu moral.
Un pensamiento no decide quién eres.
Los pensamientos intrusivos aparecen porque la mente está en modo alerta.
Y cuando el sistema está hiperactivado, el cerebro escanea posibles amenazas… incluso inventándolas.
El problema no es que aparezca el pensamiento.
El problema es interpretar ese pensamiento como si dijera algo sobre ti.
Cuanto más intentas eliminarlo, más lo vigilas.
Y cuanto más lo vigilas, más presente se vuelve.
Si alguna vez te has asustado de tu propia mente, este carrusel es para ti.

09/03/2026

Hay una idea que veo muchísimo en terapia y es la idea de que para hacer algo bien, tiene que costar muchísimo. Que si no hay sacrificio, si no hay desgaste, casi parece que no vale.
Como si el valor de lo que haces dependiera de cuánto te duele hacerlo.
Y entonces aparece esa voz interna que muchos tenemos muy entrenada, que nos dice:
“Aguanta un poco más.”
“Esfuérzate un poco más.”
“No pares todavía.”
Y así estudias.
Y así trabajas.
Y así vives.
Siempre desde el “un poco más”.
Hasta que un día el cuerpo empieza a avisar y te duele todo o tu cabeza se satura de tal forma que no puedes pensar con claridad.
Lo que casi nadie explica es que el rendimiento no mejora cuando estás en tensión constante, ni tu cerebro funciona mejor cuando está al límite.
Funciona mejor cuando está activado… pero regulado.
- Cuando hay foco, pero no ansiedad crónica.
- Cuando hay esfuerzo, pero no castigo interno.
Aprender con curiosidad suele ser más eficaz que aprender desde el miedo.
Trabajar con cierta calma suele sostenerse más que trabajar desde la presión.
Y tratarte con un poco más de amabilidad no te vuelve menos responsable.
Te vuelve más sostenible.
Porque sí, puedes funcionar desde la exigencia un tiempo… pero no toda la vida.
Es que nadie puede sostener una vida entera desde la tensión permanente.
A veces, solo es cuestión de no exigirte más.

06/03/2026

Hay personas que no saben estar quietas,y no siempre es porque tengan muchísima energía. Muchas veces es porque cuando paran… aparecen cosas, como pensamientos que han ido dejando para luego, decisiones que no quieren mirar demasiado o una sensación rara de vacío que solo se nota cuando no hay nada que distraiga.
Cuando estás ocupado, haces, y cuando haces, no sientes tanto, no peinsas tanto y no te haces ciertas preguntas.
Es por esto por lo que algunas personas no viven el silencio como un descanso si no como una autoexposición de lo que no se quiere ver.
Por eso estar siempre en movimiento puede convertirse, sin darte cuenta, en una forma de evitar. Evitar notar que estás más cansada de lo que admites, evitar preguntarte si estás donde quieres estar o evitar conectar con algo que incomoda.
Además vivimos en una cultura que refuerza eso.
Si produces, bien.
Si avanzas, bien.
Si estás ocupado, mejor.
Pero si paras… parece que algo falla.
Si te cuesta parar, no te critiques, pregúntate qué aparece cuando lo haces. Porque a veces no necesitas más planes. Necesitas aprender a estar contigo sin que eso se sienta como una amenaza.

04/03/2026

En terapia es muy común encontrar personas que no se permiten parar, equivocarse o bajar el ritmo sin sentirse mal consigo mismas.
No porque sean vagas o poco comprometidas,
sino porque han aprendido a medir su valor personal a través del rendimiento.
Cuando tu autoestima depende de lo que haces,
el descanso genera culpa,
el error se vive como un fracaso personal
y el esfuerzo nunca parece suficiente.
Tu valor no aumenta por rendir más
ni disminuye por parar.
Aprender a separar quién eres de lo que haces
es uno de los pasos más importantes
para cuidar tu salud emocional.
¿En qué aspectos de tu vida tu valor se mide por lo que haces?
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02/03/2026

Mente obsesiva, duda constante, necesidad de certeza absoluta…
Si sientes que no puedes quedarte tranquilo con un “más o menos”, que necesitas estar 100% seguro antes de decidir, probablemente estés viviendo desde la intolerancia a la incertidumbre.
La mente obsesiva no busca la verdad.
Busca alivio.
Pero la vida no funciona con certezas absolutas, siempre existe un pequeño margen de duda en las decisiones, en las relaciones e incluso en nuestros propios pensamientos.
Pero el problema en realidad no es tener dudas, es obcecarnos en intentar resolverlas al 100%. En este proceso en el que buscas esa certeza total, más entrenas a tu cerebro a creer que sin ella no estás a salvo… y entras en un bucle del que es difícil salir.
Por lo que la solución esta en aprender a convivir con la incertidumbre y déjame decirte que aprender a convivir con la incertidumbre no es resignarte, es dejar de interpretar la duda como peligro y desarrollar la capacidad para moverte en ella sin que te paralice.
Si te has sentido atrapado en el bucle del “¿y si…?”, este video es para ti.

¿Te identificas con esta necesidad de certeza?
Guarda este vídeo para cuando la incertidumbre vuelva a aparecer.
Compártelo con alguien que viva atrapado en el miedo a la incertidumbre.
Cuéntanos en que aspectos de tu vida necesitas certezas absolutas para poder gestionarlos.

27/02/2026

Pensamientos intrusivos, pensamientos horribles, miedo a estar perdiendo el control…

Los pensamientos intrusivos son una de las experiencias que más angustia generan y, al mismo tiempo, una de las más malinterpretadas.

Tener una imagen o una idea que va en contra de tus valores no significa que quieras hacerla. No significa que seas mala persona. No significa que estés perdiendo la cabeza.

Un pensamiento no es una intención.
Un pensamiento no define tu identidad.
Un pensamiento no decide tu moral.

El problema no es que aparezca la idea.
El problema es lo que crees que dice sobre ti.

En este vídeo te explico qué son realmente los pensamientos intrusivos y por qué no hablan de tus deseos ocultos, sino de cómo funciona tu sistema de alarma.

Si alguna vez te has asustado de tu propia mente, este vídeo es para ti

- Cuéntame en comentarios si alguna vez te ha pasado (sin detalles, solo si te identificas).
- Guarda este vídeo para volver a él cuando lo necesites.
- Compártelo con alguien a quien pueda ayudarle.

En terapia es muy común encontrar personas que no se permiten parar, equivocarse o bajar el ritmo sin sentirse mal consi...
25/02/2026

En terapia es muy común encontrar personas que no se permiten parar, equivocarse o bajar el ritmo sin sentirse mal consigo mismas.
No porque sean vagas o poco comprometidas,
sino porque han aprendido a medir su valor personal a través del rendimiento.
Cuando tu autoestima depende de lo que haces,
el descanso genera culpa,
el error se vive como un fracaso personal
y el esfuerzo nunca parece suficiente.
Tu valor no aumenta por rendir más
ni disminuye por parar.
Aprender a separar quién eres de lo que haces
es uno de los pasos más importantes
para cuidar tu salud emocional.
💬 ¿Te reconoces en esta forma de exigirte?
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En terapia aparece con mucha frecuencia la culpa por descansar.Personas que se permiten parar solo cuando están agotadas...
23/02/2026

En terapia aparece con mucha frecuencia la culpa por descansar.
Personas que se permiten parar solo cuando están agotadas o enfermas,
y aun así se reprochan no estar haciendo “algo útil”.
Esta culpa no habla de pereza.
Habla de una autoexigencia aprendida,
de la idea de que el valor personal depende del rendimiento.
El descanso no te quita disciplina ni compromiso.
Te devuelve energía, claridad y salud mental.
Aprender a descansar sin culpa
no es perder el tiempo.
Es dejar de perderte a ti.
💬 ¿Te cuesta descansar sin sentirte mal?
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Madrid
28012

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