06/07/2018
Escat Óptica es una diplomada en óptica y optometría que pone toda su ilusión al abrir su primer negocio.
Es una madre de cuatro hijos que compagina su crianza y educación con sacar adelante su propia empresa.
Es una bata blanca que escucha, atiende, aconseja, ayuda.
Es doña Lola sentada en el sofá del fondo, ese que se hundía mucho, al lado de su inseparable amiga Chita.
Es Mari Carmen y sus uñas rojas perfectas.
Es Rosa que viene de la cuchillería de enfrente a contarnos anécdotas de sus clientes.
Son unos niños que crecen, se hacen adultos y siguen viniendo a hacerse las gafas cuando han creado su propia familia para que Lola les asesore.
Son unas niñas pipiolas que ayudan a su madre a atender, a hacer plantillas, a enseñar a los clientes a ponerse lentillas.
Sois todos vosotros, que un día nos distéis vuestra confianza y la oportunidad de conoceros y de cuidar vuestros ojos.
Es un pequeño comercio que ha resistido los embates de la crisis, del comercio electrónico y de las grandes superficies como un león, de nuevo gracias a vosotros.
Son todas las personas que han trabajado durante cuatro décadas para ofrecer un servicio atento y cuidado.
Son 41 años de historia que hoy se cierran con orgullo y mucha satisfacción por el trabajo bien hecho y por las muestras de cariño recibidas en los últimos meses.
Gracias por tanto.
Y gracias de corazón a Beatriz Pérez por 12 años de dedicación y apoyo incondicional ❤️